Dudas sobre la
muerte del niño de dengue
hemorrágico
El pequeño Aníbal
Méndez, que ingresó el pasado 8 de
diciembre al H. Bloom con el diagnóstico
de dengue hemorrágico, falleció
ayer al sufrir un choque séptico
- Javier
Ramón
- El Diario
de Hoy
Cuando
ya parecía olvidado, acaso relegado a
aspectos de la prevención familiar, el
dengue hemorrágico resurgió.
Aníbal Méndez, niño de
cinco años de edad y vecino de un
cantón de Santa Tecla, La Libertad,
falleció ayer, sobre las ocho y media de
la mañana, en la Unidad de Cuidados
Intensivos del Hospital Benjamín
Bloom.
Según el parte médico, el
niño murió por un choque
séptico que desembocó en una falla
de varios órganos vitales.
Sobre si el pequeño murió o no
por dengue hemorrágico, existen
todavía dudas que quedarían
despejadas con las pruebas de sangre practicadas
al paciente.
El niño fue ingresado en el Hospital
Bloom el pasado ocho de diciembre con el
diagnóstico de dengue
hemorrágico.
Desde un inicio, el estado del paciente era
grave. El tratamiento con líquidos por
vía endovenosa no evitaron un paro
cardiaco a primeros de semana, del que pudo
sobrevivir.
El propio ministro de Salud, José
López Beltrán, se interesó
por la salud del niño el pasado
miércoles y se acercó, para
sorpresa de los médicos presentes, hasta
la UCI del Bloom.
La estabilidad del paciente en ese momento
terminó horas después en la
madrugada.
Según el expediente, el niño
presentó los primeros síntomas de
fiebre, dolor de cabeza el dos de diciembre. Sin
embargo, pasaron cinco días hasta que
llegó a consultar al Hospital San Rafael,
en Santa Tecla.
Un tiempo excesivo que, posiblemente, hizo
irreversible el desarrollo de la enfermedad.
Por lo que respecta a la epidemia de dengue
en el país, el Ministerio de salud
registró el miércoles sólo
nueve casos en todo el país, tres de
ellos en el área metropolitana.
Sucesos como el de ayer, todavía
pendiente si fue el dengue el causante de la
muerte del joven, alertan sobre la peligrosidad
de bajar la guardia y darle alas al zancudo
Aedes aegypti, transmisor del virus del
dengue.
No está de más recordar que sin
mosquito, no hay dengue.