Ley de Trasplantes
se aprobará en última
sesión
Los diputados no tienen clara la
situación de los pacientes declarados
clínicamente muertos. En teoría,
los órganos de estos podrían ser
utilizados sólo cuando un familiar
autorice desconectar los aparatos de
respiración
- Ana
Giralt
- El Diario
de Hoy
Salió
humo blanco. Luego de meses de reiteradas
discusiones, la Comisión de Medio
Ambiente y Salud Pública se prepara para
aprobar la Ley de Trasplantes.
El dictamen se conocería en la
última sesión plenaria de este
año, que se realizaría el jueves
21 de diciembre.
Los diputados acordaron ayer que el nuevo
Consejo Nacional de Trasplantes, que crea la
ley, estará integrado por siete
miembros.
Habrá un miembro del Ministerio de
Salud Pública, del Consejo Superior de
Salud, de la Junta de Vigilancia de la
Profesión Médica, del ISSS, del
Colegio de Médico, de la
Asociación de Hospitales Privados y un
representante de la Asociación de
Pacientes.
El Ministro de Salud presidirá el
consejo, el cual dictará las
políticas nacionales sobre trasplantes de
órganos y tejidos.
Será facultad del consejo llevar un
registro de los especialistas que realizan estas
operaciones.
Asimismo , en cada centro hospitalario
autorizado para efectuar trasplantes se
conformará un comité
técnico institucional.
¿Eutanasia?
Entre las novedades que tiene el proyecto de
ley es que serán admitidos como donantes
las personas vivas y fallecidas.
Como muerte se entenderá la
"cesación irreversible de las funciones
cardiorespiratorias o cuando se demuestre la
pérdida completa e irreversible de las
funciones encefálicas y del tronco
cerebral".
Gustavo Parker, del PDC, objetó esta
redacción. A su juicio, no quedan claros
los casos en que un paciente está
conectado a un aparato respiratorio a pesar que
clínicamente está muerto.
"¿Quién me va obligar a
desconectar a mi familiar para que utilicen sus
órganos?", preguntó.
Nadie supo dar una respuesta.
La ley castiga la eutanasia. Esto ocurre
cuando una persona decide suspender la
respiración artificial que está
recibiendo un pariente.
"Nadie puede hacer eso", reconoció
José Marinero del FMLN.
Después de varios minutos y para no
entorpecer la aprobación de la normativa,
se incorporó un apartado que dice: "nadie
puede ser desconectado sin autorización
de un familiar".
¿Será legal? Los diputados no lo
saben.