El
responsable sería el ex presidente
Corte de Cuentas
detectó serias anomalías en
RNPN
Tras una auditoría, detectaron
nepotismo y ciertos indicios de mal manejo en la
contratación de servicios
- Roxana
Huezo
- El Diario
de Hoy
Desde
el 15 de agosto, el Registro Nacional de las
Personas Naturales (RNPN) no tiene
presidente.
Arturo Zaldívar renunció a su
cargo por supuesta falta de apoyo gubernamental
para realizar su trabajo.
Pero hay algo más. La Corte de Cuentas
escudriñó el estado financiero de
la institución.
Cuando sus funcionarios lo hicieron,
detectaron que Zaldívar cometió
nepotismo.
Contrató a su hija, Karla María
Zaldívar Espinal, como asesora
jurídico-informático, con un
salario de 15 mil colones mensuales.
El ente contralor detectó que desde el
2 de junio de 1999, que fue contratada la joven
ejecutiva, hasta el 8 de octubre de 2000
devengó ¢266,789.00 (ver
recuadro).
Eso, sin contar los gastos vehiculares y de
gasolina. Tenía asignada una unidad de la
institución.
El documento emitido por la Corte de Cuentas
y firmado por la supervisora Haydée del
Rosario Chávez y la jefe del equipo de
auditores, Carmen Barra, indica que las
Disposiciones Generales del Presupuesto,
establecidas en el Artículo 93, fueron
violadas.
"Se refiere a la incompatibilidad originada
por el parentesco, el cual establece que queda
terminantemente prohibido que sea nombrada para
llenar una plaza de Ley de Salarios o Planillas
en una oficina, dependencia o ramo una persona
que sea cónyuge o pariente del cuarto
grado de consanguinidad o segundo de afinidad de
alguno de los jefes de la misma oficina".
Para enmendar la anomalía, el grupo de
auditores le recomienda a la junta directiva del
Registro Nacional que explique o se pronuncie al
respecto.
"Si los comentarios o explicaciones no
desvanecen la observación, deberán
proceder a gestionar el reintegro por la
cantidad de ¢266.782.00, cancelada en
concepto de salarios y aguinaldo del
período comprendido del 2 de junio de
1999 al 8 de octubre de 2000", señala el
reporte.
Hay más...
Zaldívar dejó su huella en el
RNPN.
La Corte de Cuentas también
encontró irregularidades en el proceso de
remodelación del edificio donde funciona
el registro.
"Al realizar nuestro examen en el área
de adquisiciones de bienes y servicios,
comprobamos que se efectuó en concepto de
remodelación de los edificios que ocupa
el RNPN, por la cantidad de ¢91,514, en la
que no se realizó licitación ni
contrato", asegura la auditoría.
Los indicios de mal manejo se lograron
establecer por la cercanía de las fechas
en que se dieron los hechos.
Se supone que la requisición del
servicio fue el 21 de diciembre de 1999; la
orden de servicio, la oferta, la
aprobación de la junta directiva y la
factura se encuentran fechadas el 22 de
diciembre, la cancelación fue el 23 y el
cheque fue pagado por el banco el 24 del mismo
mes y año.
De remate, no existe constancia de
recepción del bien.
Por esta falla, la Corte de Cuentas solo le
puede recomendar a la junta directiva del RNPN
que gire instrucciones para que la Unidad de
Adquisiciones de la ley vigente se cumpla en lo
"sucesivo". Pero eso no es todo: los auditores
se encontraron con que la mayoría de
facturas no presenta el sello de cancelado, ni
la firma de la persona que recibe el bien o
servicio.