Piden trato humano
para salvadoreños
Los cancilleres y vicecancilleres de
Honduras y El Salvador se reunieron ayer para
buscar soluciones diplomáticas a los
incidentes ocurridos en la zona de los ex
bolsones
- Elder
Gómez/Jaime García
- El Diario
de Hoy
El
Salvador pidió ayer a Honduras dar un
"reconocimiento humanitario" a miles de
campesinos salvadoreños cuyo único
modo de supervivencia es la
comercialización de madera
extraída de bosques situados en antiguos
ex bolsones fronterizos.
"Hemos tenido comunicación directa
para solicitarle a Honduras un reconocimiento
humanitario (a los campesinos
salvadoreños)", declaró desde
México la canciller de este país,
María Eugenia de Ávila, a una
radioemisora local.
La funcionaria salió así al
paso del enfrentamiento armado registrado la
tarde del miércoles en el ex
bolsón de Nahuaterique, en el nororiental
departamento de Morazán, entre campesinos
salvadoreños y soldados y policías
hondureños, que han impedido a los
primeros el comercio de madera extraída
de bosques.
Según los primeros reportes, dos
labriegos salvadoreños e igual
número de policías
hondureños resultaron heridos en la
refriega, en la que al menos cinco campesinos de
este país fueron capturados por la tropa
hondureña.
Reunión
La canciller anunció que se
reunirá con su homólogo
hondureño, Roberto Flores
Bermúdez, en la capital mexicana, para
buscarle una salida diplomática al
problema en el ex bolsón de
Nahuaterique.
Los dos funcionarios se encuentran en
México para asistir a la toma de
posesión del nuevo gobernante de ese
país, Vicente Fox.
La canciller también dijo que miembros
de una Comisión de Seguimiento, creada en
1996 y encabezada por el experto en Derecho
Internacional Abel Salazar Rodezno, viajó
la víspera a la zona de los incidentes
para investigar los hechos.
En la misión, que ha sido trasladada a
la zona fronteriza por helicópteros del
ejército salvadoreño,
precisó la canciller, viajan miembros de
la Procuraduría de Derechos Humanos
(PDDH), así como delegados de la
Procuraduría General y del Ministerio del
Interior.
"Queremos un lenguaje de moderación y
calma (con Honduras)", dijo la funcionaria, tras
llamar a los labriegos salvadoreños a
"respetar las leyes" del vecino país.
Unos 5,000 campesinos salvadoreños
residen en el ex bolsón de Nahuaterique,
que fue concedido en 1992 a Honduras por un
fallo de la Corte Internacional de Justicia, con
sede en La Haya, Holanda.
La Corte dirimió una disputa entre los
dos países por el control de 450
kilómetros cuadrados de territorio
continental, de los cuales el 60 por ciento fue
concedido a Honduras.
El ejército salvadoreño, en
tanto, ha anunciado que se mantiene a la
"expectativa" de los incidentes en el ex
bolsón de Nahuaterique.
El jefe del Destacamento Militar
Número 4, con sede en San Francisco
Gotera, cabecera del departamento de
Morazán, aseguró que aunque el
ejército salvadoreño no ha enviado
refuerzos a la región fronteriza,
"estamos a la expectativa de lo que está
sucediendo".
El ex ministro de Defensa, Jaime
Guzmán Morales, reveló
recientemente que El Salvador estuvo a punto de
declararle en 1998 la guerra a Honduras, cuando
soldados del vecino país impidieron a
campesinos salvadoreños el paso de
camiones cargados con madera.
Ambos países se enfrentaron de manera
militar en julio de 1969, entre otras cosas, por
la violación de los derechos humanos de
miles de salvadoreños residentes en la
vecina nación.
Vicecancilleres
Los vicecancilleres de El Salvador y
Honduras, Héctor Dada y Tomás
Arita, respectivamente, convocaron ayer a una
reunión con periodistas en el Aeropuerto
Internacional El Salvador para afirmar que
desconocían lo sucedido en la zona
fronteriza entre ambos países.
Los funcionarios, en una improvisada y fugaz
conferencia informativa, se limitaron a explicar
que las comisiones de seguimiento de ambos
países se encontraban en la zona donde
ocurrieron los incidentes, para buscar
solución pacífica a los
problemas.
Dada consideró que lo sucedido en la
zona fronteriza era un problema de índole
humano y que se buscaban espacios de
diálogo para resolverlo.
"Este incidente lo tomamos como aislado, no
se da permanentemente en la zona. Esperamos que
las aguas vuelvan a su nivel en la zona", dijo
Tomás Arita.
El vicecanciller hondureño dejó
entrever la posibilidad de que lo sucedido se
haya debido a que los salvadoreños
irrespetaron las leyes sobre la tala de
árboles.