Suponen
que son miembros de las "maras"
Muerte acecha colonia
Montelimar
Los habitantes de la colonia Montelimar
están desesperados por el aumento de la
criminalidad en la zona
- Carlos
Ochoa
- El Diario
de Hoy
Cuatro
muertes violentas han ocurrido en menos de un
mes en la colonia Montelimar,
jurisdicción de Olocuilta, La Paz. Una de
las víctimas podría ser testigo de
otro asesinato registrado en la misma zona.
La madrugada del 24 de julio, fue lesionado
Aldo Willin Molina Miranda, de 25 años,
en una casa del polígono 8 de la colonia
Montelimar. La víctima presentaba
lesiones en el cráneo y una herida de
arma blanca en el cuello. El joven murió,
el lunes pasado, en el Hospital Rosales.
Una fuente del Instituto de Medicina Legal de
San Salvador que no quiso ser identificada dijo
a El Diario de Hoy que el joven fallecido
habría sido testigo clave en el caso del
asesinato de dos vigilantes que prestaban sus
servicios de seguridad a PROGRAVA, una empresa
dedicada a la explotación de canteras de
piedra, cerca de la colonia Montelimar.
Las víctimas fueron identificadas como
José Ernesto Escobar y Rafael Antonio
Campos. Los dos vigilantes fueron asesinados el
7 de julio.
La noche del 1 de agosto también se
produjo otro incidente de sangre.
Samuel Fernando Meléndez
Ramírez, de 19 años, fue muerto a
tiros por un sujeto que se supone es miembro de
las "maras".
Fuentes policiales dijeron que
Meléndez se encontraba jugando en la
cancha de baloncesto de dicha colonia. Se cree
que Meléndez discutió con otro
sujeto y éste le hizo nueve disparos que
le causaron la muerte. El joven recién se
había graduado de bachillerato.
Las "maras"
Los pobladores aseguraron que los miembros de
las pandillas del cantón La Esperanza son
los que cometen los actos delictivos. El
cantón está ubicado cerca del
complejo habitacional.
Los lugareños no quisieron ser
identificados por temor a represalias. Pero
mencionaron que la madrugada en que lesionaron a
Molina Miranda se escucharon quejidos durante
varias horas.
Los vecinos no quisieron intervenir por temor
a que los asesinos estuvieran todavía en
la casa.
No obstante, avisaron a la Policía
Nacional Civil (PNC) sobre los ruidos
extraños.
Fuentes de la Policía confirmaron que
una patrulla acudió al lugar, pero no
recibieron una denuncia directa de parte de los
vecinos, por lo que luego se retiraron.
A las 7:30 de la mañana del 24 de
julio, la PNC recibió otra llamada.
Los agentes policiales llegaron y observaron
que la puerta de la casa del joven estaba
abierta. Vieron al muchacho herido e
inconsciente y lo trasladaron al Hospital
Rosales.
La fuente de Medicina Legal sostuvo que si la
policía hubiera auxiliado dos horas antes
al joven, éste no estaría muerto.
El caso del joven Molina Miranda es investigado
por la Unidad de Investigación Criminal
(UDIC) de la PNC de Zacatecoluca.
Piden
presencia policial en la zona
La
compañía constructora ha reservado
una caseta para un puesto de la Policía
Nacional Civil