Lunes 28 de agosto


Suponen que son miembros de las "maras"
Muerte acecha colonia Montelimar

Los habitantes de la colonia Montelimar están desesperados por el aumento de la criminalidad en la zona

Carlos Ochoa
El Diario de Hoy

Cuatro muertes violentas han ocurrido en menos de un mes en la colonia Montelimar, jurisdicción de Olocuilta, La Paz. Una de las víctimas podría ser testigo de otro asesinato registrado en la misma zona.

La madrugada del 24 de julio, fue lesionado Aldo Willin Molina Miranda, de 25 años, en una casa del polígono 8 de la colonia Montelimar. La víctima presentaba lesiones en el cráneo y una herida de arma blanca en el cuello. El joven murió, el lunes pasado, en el Hospital Rosales.

Una fuente del Instituto de Medicina Legal de San Salvador que no quiso ser identificada dijo a El Diario de Hoy que el joven fallecido habría sido testigo clave en el caso del asesinato de dos vigilantes que prestaban sus servicios de seguridad a PROGRAVA, una empresa dedicada a la explotación de canteras de piedra, cerca de la colonia Montelimar.

Las víctimas fueron identificadas como José Ernesto Escobar y Rafael Antonio Campos. Los dos vigilantes fueron asesinados el 7 de julio.

La noche del 1 de agosto también se produjo otro incidente de sangre.

Samuel Fernando Meléndez Ramírez, de 19 años, fue muerto a tiros por un sujeto que se supone es miembro de las "maras".

Fuentes policiales dijeron que Meléndez se encontraba jugando en la cancha de baloncesto de dicha colonia. Se cree que Meléndez discutió con otro sujeto y éste le hizo nueve disparos que le causaron la muerte. El joven recién se había graduado de bachillerato.

Las "maras"

Los pobladores aseguraron que los miembros de las pandillas del cantón La Esperanza son los que cometen los actos delictivos. El cantón está ubicado cerca del complejo habitacional.

Los lugareños no quisieron ser identificados por temor a represalias. Pero mencionaron que la madrugada en que lesionaron a Molina Miranda se escucharon quejidos durante varias horas.

Los vecinos no quisieron intervenir por temor a que los asesinos estuvieran todavía en la casa.

No obstante, avisaron a la Policía Nacional Civil (PNC) sobre los ruidos extraños.

Fuentes de la Policía confirmaron que una patrulla acudió al lugar, pero no recibieron una denuncia directa de parte de los vecinos, por lo que luego se retiraron.

A las 7:30 de la mañana del 24 de julio, la PNC recibió otra llamada.

Los agentes policiales llegaron y observaron que la puerta de la casa del joven estaba abierta. Vieron al muchacho herido e inconsciente y lo trasladaron al Hospital Rosales.

La fuente de Medicina Legal sostuvo que si la policía hubiera auxiliado dos horas antes al joven, éste no estaría muerto. El caso del joven Molina Miranda es investigado por la Unidad de Investigación Criminal (UDIC) de la PNC de Zacatecoluca.


Piden presencia policial en la zona

La compañía constructora ha reservado una caseta para un puesto de la Policía Nacional Civil


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