"El más
triste Día de las Madres"
Parecía que los militares
celebraban a lo grande, pero en verdad el
almacén de munición
ardía
- Edward
Gutiérrez
- El Diario
de Hoy
No
había dulces ni piñatas, ni
tampoco fuegos artificiales, aunque los primeros
estallidos sonaban como a petardos o
cohetes.
Lo que parecía era un festejo de 10 de
mayo, se transformó en una noche de
terror.
La intensidad de los sonidos aumentó
mil veces y la oscuridad de la tarde
cedía por fragmentos a los destellos de
poderosos artefactos.
"Un helicóptero se cayó". "Una
bomba de 500 libras estalló". "Se tomaron
el cuartel". "La guerra comenzó otra
vez".
Los comentarios eran diversos, como alejados
de la realidad que se vivía.
Un cortocircuito había originado un
incendio dentro del almacén de
armamentos, o polvorín, dentro del
cuartel de la extinta Guardia Nacional.
Este lugar, tantas veces atacado por la
guerrilla durante el conflicto, era ocupado por
la Brigada de Seguridad Militar (BSM).
Desde el estallido, este recinto militar es,
irónicamente, llamado Brigada de
"Inseguridad" Militar.
El fuego llegó a las cajas de madera
donde se guardaban granadas.
Los gases inflamables, característicos
de toda bodega de armas, hicieron que otros
explosivos detonaran en cadena, pero "nunca fue
una bomba de 500 libras", aclaró el
Ejército.
Soldados, policías, civiles,
periodistas, socorristas y curiosos que se
acercaron a la Brigada, resultaron con heridas
menores debido a las esquirlas.
Algunas bombas volaron hasta los techos de
las casas, que tuvieron la fortuna de no ser
destruidas.
Hubo evacuaciones inmediatas en medio de la
confusión.
La energía eléctrica se
suspendió.
Al día siguiente, el lugar
permanecía acordonado, pues los amigos de
lo ajeno no comprenden lo que se llama
solidaridad.
Para colmo de males, la época lluviosa
había llegado y muchos se preparaban con
láminas y plásticos.
En la comunidad La Isla, una niña de
ocho años dijo a su mami: "Este
será el más triste del Día
de las Madres".