Escándalo
argentino salpica El Salvador
La captura en México del argentino
Ricardo Cavallo, acusado de torturar y asesinar
a centenares de personas durante la dictadura
argentina de la década de 1970,
salpicó ayer a El Salvador al conocerse
que el ejecutivo está vinculado a una
firma que es copropietaria, en el país,
de SERTRACEN.
- Eric
Lemus y Lafitte Fernández
- El Diario
de Hoy
Cavallo
fue detenido en el aeropuerto de Cancún
por autoridades de la INTERPOL, pues actualmente
está acusado, en España, por el
juez Baltasar Garzón por los delitos de
"robo de autos, falsificación de
documentos, terrorismo y tortura".
Miguel Ángel o Ricardo Cavallo, como
también se le conoce, es en la
actualidad, en México, el director del
Registro Nacional de Vehículos
(RENAVE).
Documentos en poder de El Diario de Hoy
demuestran que Cavallo fue, hasta hace seis
meses, vicepresidente de la firma argentina
Talsud, propietaria del 48 por ciento de las
acciones de SERTRACEN, el consorcio
salvadoreño privado que emite aquí
las licencias y administra el registro de
vehículos.
Víctor Tallariol, presidente de
Talsud, se comunicó, anoche,
telefónicamente con El Diario de Hoy
desde la ciudad de México, y dijo que
Cavallo se encontraba en ese país en
representación de Talsud, pues posee el
29 por ciento de las acciones del gigantesco
proyecto que maneja en ese país.
Tallariol también reconoció que
Miguel Ángel Cavallo es dueño del
33 por ciento de las acciones de Talsud, por lo
que posee una relación accionaria con
SERTRACEN.
El hermano de Miguel Ángel,
Óscar Cavallo, es en la actualidad el
gerente general de SERTRACEN, firma que
ganó una licitación pública
hace algún tiempo para emitir las
licencias a los salvadoreños y
administrar el registro de vehículos.
Por la tarde, Óscar Cavallo
negó a El Diario de Hoy que su hermano
tuviese alguna relación con SERTRACEN.
Horas más tarde fue desmentido por
Tallariol.
Óscar Cavallo negó ayer los
cargos que el juez Garzón le hace a su
hermano, aunque sí aseguró que la
firma argentina Talsud es accionista de
SERTRACEN.
"A mi hermano le han hecho un secuestro
oficial en México. En todo esto existen
oscuros intereses. Se están mezclando
aguas de distintas vertientes",
advirtió.
Miguel Ángel Cavallo, de 48
años, figura entre los 155 militares
argentinos con pedido internacional de captura
por la causa que inició Garzón en
1996. Se le acusa de integrar el grupo de
inteligencia de la Escuela Mecánica de la
Armada de Argentina (ESMA), organismo al que se
le atribuye la desaparición de millares
de argentinos. Fue procesado y luego beneficiado
por una ley de "punto final" y de obediencia
debida.
Si las autoridades mexicanas confirman la
identidad del detenido, será el segundo
militar retirado argentino apresado en el
exterior por causas relacionadas con delitos
cometidos durante la dictadura argentina de los
setenta.
Cavallo negó, en México, ser el
marino que laboró en la ESMA, pero varios
sobrevivientes del centro clandestino de
detención reconocieron su
fotografía, según informa ayer el
diario argentino La Nación.
"Sólo me podría equivocar si
tuviera un hermano mellizo", dijo el ex preso
político Mario Villani.
En una entrevista periodística que
concedió en México, Ricardo Miguel
Cavallo negó ser Miguel Ángel
Cavallo, ex oficial de la armada argentina que
ha sido indiciado por Baltazar Garzón por
presuntos cargos de tortura y genocidio durante
la dictadura de su país.
Cuando fue detenido en Cancún, Cavallo
llevaba lentes oscuros y bigote, vestía
un traje gris y un sobretodo.
El registro de vehículos de
México, que dirigía Cavallo por
encargo de Talsud, es cuestionado por la
sociedad mexicana porque allí se
estableció un impuesto para conseguir la
autorización para que los autos
circulen.
Su detención fue ayer el tema
principal de los diarios mexicanos. Talsud, la
empresa que representa, se fundó en 1988
y consiguió la adjudicación del
servicio de confección de licencias de
conducir en La Rioja y Mendoza, en Argentina,
además de mantener negocios relacionados
en El Salvador.
La cancillería argentina no se
pronunció sobre la detención de
Cavallo en México. "Es un problema civil,
por el momento", dijeron fuentes oficiales
argentinas.
Tallariol, socio de Ricardo Carvallo y de
Talsud, dijo que no puede negar ni afirmar las
acusaciones que Garzón le hace al co
propietario de Talsud, porque cuando ocurrieron
los hechos que se le atribuyen no lo
conocía.
Dijo a El Diario de Hoy que lo conoció
en 1994, cuando se incorporó como
director de proyectos de Talsud y que luego
asumió la calidad de socio por sus
enormes conocimientos sobre tarjetas
inteligentes y tecnología para elaborar
licencias o registros de vehículos.