Una tarde tranquila
El equipo nacional se mostró muy
tranquilo en las horas previas al encuentro de
ayer ante los jamaiquinos.
- Orestes
Membreño
- Enviado
de El Diario de Hoy
- Kingston,
Jamaica
Las
calles de Kingston registraron muy poco
entusiasmo antes del encuentro. No fue si no
hasta las 4:00 p.m. que empezó un
relativo movimiento en las áreas de
acceso al estadio.
Antes, durante la mañana, el silencio
reinó en las avenidas. Pensábamos
encontrar personas vendiendo banderas o
camisetas, pero apenas un puesto en la colorida
calle Roosevelt rompía el tono más
bien gris de la ciudad.
Esa misma paz hizo presa de la
selección salvadoreña que, a las
9:30 a.m., pasado el desayuno, se alistó
para pasar el chequeo con los comisarios del
partido, programado para una hora
después.
Poco antes del almuerzo, a la 1:30 p.m., los
jugadores tuvieron tiempo de charlar entre ellos
y recibir, en los pasillos del Hotel Crown
Plaza, a los pocos salvadoreños que
llegaron a tiempo a la isla. Raúl
Díaz Arce, Mauricio Cienfuegos y Alvaro
Misael Alfaro fueron quienes más se
fotografiaron.
De paso, Cienfuegos y Díaz Arce, como
siempre, compartieron la misma mesa, como buenos
compadres.
El resto se fue reuniendo en el lobby del
hotel para leer los periódicos,
intercambiar bromas junto a Abraham
Beltrán y el conocidísimo Alcyr
Zabala, mejor conocido como "el gordo" entre los
jugadores.
Luego del descanso, el equipo nacional
llegó a las 5:30 p.m. a revisar el campo
de juego y ser recibidos con la silbatina
obligada de los aficionados jamaiquinos de los
estrados populares.