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Maras
se unen a las mafias locales
En
los últimos tiempos, las pandillas se han transformado. A
cambio de armas y dinero para mantener su propia guerra, se han
convertido en los peones del crimen organizado
Equipo de Investigaciones
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Existen pocas dudas de
esa explosiva y peligrosa relación, que es fundamental
para entender el poder que han logrado. Diferentes hechos
e informes de inteligencia lo confirman.
Foto EDH
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Existen pocas dudas de esa explosiva y peligrosa relación,
que es fundamental para entender el poder que han logrado. Diferentes
hechos e informes de inteligencia lo confirman.
De las dos maras rivales que operan en Soyapango, la
18 es la que tiene mayor organización y fuerza,
con una estructura casi militar. Ese poder no se debe sólo
al número de pandilleros, alrededor de unos 300, sino a la
tenencia y uso de más y poderosas armas suministradas por
otras bandas de criminales profesionales.
Las confesiones de los informantes son reveladoras: existen fuertes
vínculos entre la Mara 18 y bandas de robacarros
y narcotraficantes que operan en distintas zonas de Soyapango, Ilopango
y San Salvador.
Muchas ventas de droga, algunas conocidas por la misma Policía
Nacional Civil (PNC), están controladas y protegidas por
los pandilleros. Y aquellos expendios que están
fuera de sus dominios, les pagan periódicamente un impuesto
por operar.
Esto hace aún más difícil ubicar y levantar
cargos contra los que manejan el negocio de las drogas desde
arriba.
De esta lucrativa fuente de ingresos obtienen el dinero suficiente
para mantener la organización (compra de alimentos, armas)
y para pagar a los abogados cuando alguno de ellos es capturado
por la PNC.
Las armas y explosivos encontrados hace algunos días en una
casa de la colonia La Campanera, al norte de Soyapango
y considerado territorio de ellos, no son parte de un
plan para atentar contra la PNC, sino que son abastecimientos para
delinquir y expandirse, de acuerdo con la información obtenida.
Desde hace mucho se han venido observando esos movimientos en la
zona.
Gracias al mayor poderío, la 18 logró
controlar el año pasado las tres etapas de las colonias San
José, en Soyapango, debido al apoyo y al armamento que poseen.
En ese sector, el problema del consumo y la venta de drogas es desesperante.
Esa batalla provocó la muerte de varias personas, entre ellas
algunos motoristas y cobradores de microbuses de la Ruta 41-A, vinculados
con la Mara Salvatrucha. Muchos de esos crímenes
nunca se conocieron.
Más relaciones
Otro ejemplo del nivel de organización y de la brutalidad
de los pandilleros de la Mara 18 es el crimen y mutilación
de al menos dos mujeres jóvenes.
Ahora se sabe que el primer crimen, cometido a principios de diciembre
pasado, ocurrió en la cervecería Mima,
ubicada cerca del parque Libertad.
Cuando ya el cadáver estaba dividido en varias partes, los
pandilleros hicieron un par de llamadas y, a los pocos minutos,
llegó al lugar un automóvil último modelo (recientemente
robado), en el que fueron trasladados los restos con una orden clara:
tirarlos en diferentes puntos de la ciudad.
Para muchos parecería increíble todo el poder y los
recursos con que cuentan, pero hasta allí ha llegado la capacidad
de delinquir y de operar de los mareros.
Distintos analistas coinciden en que esta relación es excesivamente
peligrosa, ya que con el poder obtenido pueden llegar hasta doblegar
el sistema gubernamental con extorsiones, amenazas, corrupción
y hasta asesinatos.
Lo que más preocupa a las autoridades es que, por el momento,
las pandillas parecen fuera de control. Su organización,
lejos de debilitarse, se fortalece.
La Salvatrucha
Sólo en el municipio de Soyapango
tiene alrededor de 300 integrantes distribuidos en distintas colonias.
- Tienen mayor presencia en el norte de
Soyapango, donde más crimenes se registran.
- Controlan las colonias las Margaritas, Prados de Venecia, Los
Conacastes, el Pepeto y algunas comunidades del Plan del Pino.
- También tienen presencia en el sur, en la comunidad 22
de Abril, y en algunas colonias del municipio de San Martín.
La 18
De la misma
manera que sus rivales, tienen alrededor de 300 pandilleros en
Soyapango.
- Controlan el sector nororiente de Soyapango.
- Entre sus dominios están las colonias La Campanera, El
Limón, San Francisco, Santa Eduviges, Montes de San Bartolo
y las tres etapas de la San José.
- Además, están en San Martín.
- Los territorios en disputa sólo los divide la antigua
calle a Tonacatepeque.
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