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Piscinas de Atzumpa una mala administración del FMLN

Actualmente es agua estancada con olor fétido y verdoso la que se sirve a los municipios de Ataco y Apaneca, en Ahuachapán.

Heydi Vargas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

La remodelación de las piscinas del centro turístico de Atzumpa, localizado en Concepción de Ataco, no sólo es un emblema de cómo no se deben hacer las cosas en una alcaldía. Foto Lizette Moreno
La remodelación de las piscinas del centro turístico de Atzumpa, localizado en Concepción de Ataco, no sólo es un emblema de cómo no se deben hacer las cosas en una alcaldía.

Con ese proyecto, una municipalidad gobernada, hasta hace poco tiempo, por el FMLN, se saltó todas las trancas ambientalistas.

Para empezar, la frustrada remodelación se realizó sin que se hicieran consultas ni se pidiera permiso a la Gerencia de Evaluación Ambiental del Ministerio del Ambiente.

Esto ocurrió, a pesar de que el agua del centro turístico proviene de un nacimiento natural que se encuentra en ese sitio.

Además, dentro de ese centro existe un pozo de ANDA de cuatro metros de profundidad, desde el cual se abastece a los habitantes de Ataco, Apaneca y Ahuachapán.

La anterior alcaldía del FMLN decidió remodelar mediante la construcción de un muro en el perímetro de la piscina más grande.

Lo que sucedió es que, al construir el muro, según el resultado de una inspección del Ministerio del Ambiente, se obstruyó el paso libre del agua.

Antes de que se ejecutara esa obra, el agua de la piscina se rebalsaba y pasaba hacia una quebrada que se encuentra cerca del centro turístico.

Al no correr, como sucede ahora, el agua comenzó a cambiar de color, se produjeron algas y las piscinas se convirtieron en criadero de zancudos.

Además, se alteró, en “mayor grado”, el paisaje natural del lugar.

Ante eso, lo que se recomienda es remover las paredes y los fondos nuevos y retomar el diseño original.

También se puede verificar si se ha bloqueado alguna salida de agua que existía anteriormente en la más grande de las dos piscinas.

“Esto pudo haber afectado algún riachuelo que antes fluía por el sector”, se advierte.

Pecados

A los resultados de la inspección del Ministerio de Medio Ambiente, debe agregarse que, cuando se remodelaron las piscinas, se dañó el manto acuífero y se desabasteció a Ataco, Ahuachapán y Apaneca.

El proyecto lo adjudicó la anterior alcaldía del FMLN, el 20 de enero de 2003, a la empresa Inversiones César, por un monto de $104,174.

El contrato fue firmado el 11 de febrero, cuando se giró la orden de iniciar las obras. El proyecto debió terminarse el 7 de junio.

Ya en abril de este año, las cosas se miraban mal. El FISDL comenzó a alertar, en ese mes, que la obra mostraba un atraso de 53 días y casi estaba abandonada.

Después se construyeron las obras con tan mal tino y administración que, poco tiempo después, el coordinador del área de descentralización de ANDA comunicó, el 23 de julio de este año, que debían intervenir legalmente, en las obras de remodelación de las piscinas, porque se causaron daños a la línea de abastecimiento de agua de Concepción de Ataco, Apaneca y Ahuachapán.

La Gerencia de Evaluación Ambiental de esa cartera afirma que para la remodelación de Atzumpa no se gestionó el correspondiente permiso.

Ivette Morales, jefa de Comunicaciones del FISDL, afirma que no hay evidencia de que tras la remodelación y reparación haya disminuido el agua potable para la zona.

El organismo no posee ningún registro de estudio de impacto ambiental, porque no fue una construcción nueva, sino una remodelación, acotó Morales.

Asimismo, agregó que el problema se puede resolver si colaboran varias instituciones.
 

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