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Las
mil batallas de Osorio
El
capitán tigrillo fue vital para ganar la corona 14. Fue la
sexta para él .
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| William Osorio, defensa de FAS, festeja
la conquista de la 14 corona con su hijo en brazos en el Estadio
Cuscatlán. Foto: EDH/Nelson Dueñas |
No es de los perseguidos por las cámaras ni tampoco acapara
las portadas. Cuando se habla de héroes todos vuelven a ver
a los Reyes o a los Bentos, pero pocos se fijan en el silencioso,
pero importante, trabajo de William Osorio, el capitán tigrillo.
El mismo que es dueño del temple y el carácter del
equipo.
Su arranque fue conservador. Durante los primeros minutos se dedicó
a cuidar acusiosamente las subidas de los contrarios. El aporte
ofensivo que acostumbra todavía no relucía.
Sin embargo, al minuto 14 se vio a plenitud lo valioso de su trabajo.
Mientras sus compañeros celebraban a garganta suelta el 1-0,
Osorio acortó el festejo para pararse frente a Álex
Campos, quien ya había colocado el balón en el manchón
central, y evitar que sucediera cualquier sorpresa.
Cinco minutos después, Osorio se soltó hacia el frente
y sacó un misil que exigió el vuelo de Juan José
Gómez.
En el filo del minuto 30, usó su experiencia para calmar
al aguilucho Anderson Da Silva, quien discutía con el cuerpo
técnico tigrillo. Osorio tenía todo controlado. Y
cuando expiraba el primer tiempo volvió a demostrar su coraje
al apartar, a puro grito, a su compañero Rafael Tobar del
árbitro.
Para el complemento, el empuje de Águila lo tuvo demasiado
ocupado y no le permitió incorporarse.
Cuando terminó el partido, Osorio dejó atrás
el caracter y se entregó a la emoción. Fue entonces
que otra lágrima logró escaparse. No era para menos,
el veterano había conquistado su sexto título en su
cuenta personal.
Este es el título más especial de todos por
el entorno. Porque ibamos abajo, pero nunca dejamos de luchar,
expresó el defensor, quien llevaba una camisa en que le dedicaba
el título a su tía Alicia Osorio, quien falleció
hace un año y medio. Con respecto a cuántos años
de fútbol le quedan, el capitán tigrillo respondíó:
yo me siento en óptimas condiciones.
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