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Euforia
y agonía en el barraza
Las
emociones se mezclaron en en Juan Francisco Barraza, pues ahí
murió la ilusión de los pamperos de llegar a la finalísima
contra FAS, y en cambio, Águila consiguió su objetivo,
triunfar frente a su público y ante un rival que históricamente
le ha sido difícil vencer.
Hubo lágrimas de tristeza y de alegría, desencanto
por la derrota y regocijo por el triunfo conseguido con lucha y
entrega.
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La mejor
compañía
Alexander Amaya del Cid festejó la victoria con su
hija Irene Alejandra. Qué mejor compañía
para festejar el pase a la final.
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El
portero migueleño no pudo contener las lágrimas
al final del juego. Y no era para menos, su desempeño
fue vital para que los emplumados llegaran a una nueva final
y ahora van por el título.
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Sueños
rotos.
La frustración invadió a la Furia Pampera. Su
equipo cayó en plena batalla y eso fue el único
consuelo para esperar la siguiente temporada.
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Aguiluchos
en el nido.
Las gradas se vistieron de anaranjado gracias al entusiasmo
que había despertado el juego. El empate en el primer
encuentro dejó las puertas abiertas para que en el
Juan Francisco Barraza los orientales vivieran su final.
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