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Locos
por el fútbol
Millonarios
cansados del anonimato encontraron una infalible fórmula
para hacerse famosos: invertir fuerte en el deporte rey.
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| Il Comendatore. Silvio Berlusconi, primer
ministro italiano, fue el responsable del gran crecimiento del
Milan, tanto en lo deportivo como en lo institucional. Un verdadero
pionero. Foto: AP |
Yo enseñé al Milan a jugar al fútbol.
Son palabras que Silvio Berlusconi, sin sonrojarse, dijo en 2001,
el año en el que se convirtió por segunda vez en primer
ministro de Italia.
Berlusconi es, como presidente del Milan, probablemente el ejemplo
más claro de la notoriedad alcanzada por un exitoso hombre
de negocios a través del deporte, pero no es el único.
Jesús Gil, Mark Cuban, Roman Abramovich, Jim MacIngvale o
Saadi al Gaddafi: todos tienen dinero, algunos son mejores empresarios
que otros, pero todos coinciden en estar "locos" por el
deporte.
Los estadios de fútbol, baloncesto o tenis sirven así
de catapulta a la fama a millonarios cansados del anonimato o en
busca de mayores parcelas de poder.
Nacido en 1936, Berlusconi es lo que se llama un hombre hecho a
sí mismo. Procedente de una familia de clase baja de Milán,
el magnate italiano utilizó su encanto natural para vender
cualquier cosa en su juventud. Pero fue tras graduarse en derecho
en 1961 cuando comenzó su carrera en el mundo de los negocios.
Como muchas de las grandes fortunas de Europa, la de Berlusconi
empezó con una empresa de construcción. Hoy es propietario
de tres emisoras comerciales. Siempre ha sabido proyectar la mejor
imagen posible de sí mismo.
Y a ello contribuyó, sin duda, la presidencia del Milan en
la época más gloriosa del club. Apasionado del fútbol,
Berlusconi compró el equipo rojinegro en 1986. Sólo
un año después llegó el primero de los seis
"scudettos" logrados por el equipo durante su mandato.
Sin embargo, las páginas más gloriosas de su presidencia
las marcó el italiano en la Copa de Europa, en la que el
equipo logró cuatro de sus seis títulos bajo su égida.
El último, la pasada temporada.
Exitoso en los negocios y en el deporte, sólo era cuestión
de tiempo que Berlusconi se hiciera con el poder político
tras fundar su propio partido, Forza Italia, hace diez años.
Joan
Laporta
De niño, yo soñaba con ser el delantero
centro del Barcelona, no su presidente
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Otros casos
Menos éxito tuvo en España Jesús Gil, un constructor
cortado según el mismo patrón populista que Berlusconi,
pero de maneras más gruesas y pedestres. Pese a todo, es
uno de los personajes más notorios del país.
Al frente del Atlético de Madrid desde hace casi dos décadas,
Gil también formó su propio grupo político
y concurrió con él a las elecciones generales. A nivel
nacional sus resultados fueron nulos, pero en la ciudad de Marbella
llegó a ocupar la alcaldía con mayoría absoluta.
Procesado por malversación de fondos y envuelto en luchas
intestinas en su reducto marbellí, el constructor quiere
ahora, a sus 70 años, alejarse de la vida pública
y busca un comprador para el Atlético.
La trayectoria de Roman Abramovich recién comienza. Surgió
como un viento huracanado en Inglaterra tras comprar en junio el
Chelsea y el compromiso de hacerse cargo de su deuda, de 131,8 millones
de dólares.
Verón, Crespo o Makelele son algunas de las estrellas en
las que Abramovich ha invertido un dinero que, en una época
de crisis, nadie parece tener en el mundo del fútbol.
Magnate del petróleo y el alumino, Abramovich es también
gobernador de la remota provincia de Chukotka, en el extremo oriental
de Rusia.
En lugar de utilizar la popularidad del fútbol para acceder
al poder, Saadi al Gaddafi, el hijo del líder libio Muammar,
parece estar recorriendo el camino inverso.
Accionista de la Juventus de Turín y auténtico fanático
del balompié, al Gaddafi, cuya fortuna también es
multimillonaria, logró cumplir a sus 30 años su gran
sueño: fichar por un equipo italiano profesional. El "elegido"
fue el modesto Perugia, donde no disputó ningún partido
de liga, y probablemente no lo haga nunca: tras dar positivo por
nandrolona, su carrera futbolística parece acabada.
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BECKHAM: RICO Y FAMOSO
La revista
inglesa FourFourTwo en su edición de fin de año
elaboró una lista de los 100 personajes del fútbol
con más dinero. El magnate ruso Roman Abramovich, patrón
del Chelsea, actual líder de la Liga inglesa, lidera
esa lista. Ubicado en el segundo lugar está Joseph Lewis,
propietario de ENIC, la sociedad que controla al Tottenham Hotspur
y al Glasgow Rangers.
Abramovich, quien gastó más de cien millones de
euros en refuerzos para su club, lidera con una fortuna de 9.500
millones de euros, contra los 3.800 millones de Lewis.
Entre los futbolistas, el más rico es el inglés
David Beckham, con ganancias estimadas en 85 millones de dólares.
Lo siguen varios jugadores del Manchester United: Ryan Giggs
y Rio Ferdinand. El primer entrenador en aparecer en la lista
es Alex Ferguson. |
Mister Colchón
En Houston, el tenis estadounidense también tiene a su propio
mesías en la persona de Jim MacIngvale, también conocido
como "Mister Colchón". Millonario tras montar una
cadena de tiendas de muebles, el empresario -texano al cien por
ciento- construyó un caprichoso club de tenis en su ciudad,
en el que reúne canchas con las superficies en las que se
juegan los cuatro Grand Slams.
Con un torneo ATP en el calendario, MacIngvale consiguió
la sede de la Copa Masters de tenis de 2003 y 2004, pero molestó
a los mejores jugadores del mundo por su abierto apoyo a los jugadores
estadounidenes. "Es una falta de respeto", dijo el argentino
David Nalbandian.
Ataviado con su camisa de las barras y las estrellas, MacIngvale
le quitó importancia y analizó sus preferencias con
frialdad empresarial. "¿Saben la cantidad de dinero
en publicidad que atraerá el hecho que (Andre) Agassi avance
en el torneo?", se preguntó.
El gran Florentino
Las estentóreas o excéntricas maneras de manejarse
de estos millonarios amantes del deporte contrastan con la imagen
de moderación y caballerosidad que intenta transmitir el
mandatario de moda en el fútbol mundial, el presidente del
Real Madrid, Florentino Pérez.
Propietario de la constructura ACS, una de las más importantes
de Europa, Pérez ha impuesto en los últimos años
una filosofía en la dirección deportiva inspirada
en la estrategia comercial del deporte estadounidense, a la que
ahora todos parecen querer apuntarse.
Tras reunir en su equipo a jugadores como Ronaldo, Zidane, Figo
o Beckham, el constructor español se ha convertido en un
referente para el resto de equipos, y muestra de ello es la elección
de Joan Laporta, un hombre que, con mucho menos dinero, responde
a su mismo perfil, como presidente del Barcelona.
Sin embargo, ya hay quien acusa a Laporta de utilizar al Barcelona
únicamente como un paso previo a su salto a la política.
Pérez ya lo intentó hace unos años, antes de
su llegada al Real Madrid, pero fracasó.
Moderados o excéntricos, los millonarios que eligen integrarse
al mundo del deporte saben que gracias a él su figura dejará
para siempre de ser anónima. El uso que hagan de la notoriedad
que logren... es ya otra cosa.
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Jesús
Gil y Gil
El polémico ex presidente del Atlético estuvo
preso.
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Joan
Laporta
El polémico ex presidente del Atlético estuvo
preso.
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Roman
Abramovich
Hizo su enorme fortuna con el pretróleo ruso.
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Florentino
Pérez
En su gestión le cambió la cara al Real Madrid.
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