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Tragedia
en Estados Unidos
Repatrían cadáveres de electrocutados
Las
víctimas eran originarias de Nueva Concepción, Chalatenango.
Los parientes dijeron que les velarán por dos días.
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| Amigos de los compatriotas muertos permanecieron
ayer la mayor parte d el día en el Aeropuerto Internacional
El Salvador. Foto: EDH/Lissette Monterrosa |
Los cuerpos de tres salvadoreños que la semana pasada murieron
electrocutados en West Orange, Nueva Jersey, Estados Unidos, fueron
traídos ayer al país.
Un grupo de amigos y dos familiares de los compatriotas muertos
recogieron ayer los cadáveres en la zona de mantenimiento
de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA),
en el Aeropuerto Internacional El Salvador, en Comalapa, La Paz.
Élmer Antonio Peña Rivera, de 28 años; José
Alfredo Peña Rivera, de 21, y Saúl Antonio Landaverde,
de 21, fueron sacudidos por 13 mil voltios de electricidad al desprenderse
un cable del tendido de alta tensión que cayó sobre
el vehículo de uno de ellos.
Tres compatriotas más de nombres Juan Carlos Peña
Rivera, José Hernández Pleitez Rivera y Wilfredo Landaverde
sufrieron quemaduras al tratar de auxiliar a los otros.
Israel Vásquez, familiar de los compatriotas muertos, dijo
que les informaron de que uno de los infortunados tenía aparcado
su vehículo fuera de su casa y escuchó un estruendo
y la alarma del auto.
Cuando salió a tratar de apagar el sistema de alarma metió
la llave en la chapa de la puerta y recibió la descarga eléctrica.
Los otros dos corrieron a auxiliarlo y al agarrarlo también
fueron alcanzados por la fuerte corriente.
Élmer Antonio Peña Rivera y José Alfredo Peña
Rivera murieron en el acto, mientras que Saúl Antonio Landaverde
falleció cuando era llevado al Centro Médico de Santa
Barnabas, en Livingston.
Un oficial de la policía local dijo a periodistas estadounidenses
que él fue el primero en llegar a la escena. De acuerdo con
su relato, la puerta del automóvil estaba abierta, y los
cuerpos de las víctimas se hallaban uno sobre otro en el
asiento delantero. El interior se encontraba en llamas.
Los salvadoreños fallecidos son originarios de Nueva Concepción,
Chalatenango, según confirmaron los parientes ayer en la
terminal aérea.
Legales
Wilfredo Lemus, amigo de las víctimas, dijo ayer que Élmer
y su hermano José residían legalmente en Estados Unidos
y que desde hace ocho años se habían marchado a esa
nación para ayudar a sus familias.
Agregó que Saúl tenía menos de seis meses de
haber viajado hacia ese país.
Recordó que Élmer trabajó como cobrador en
un bus de su propiedad y que con lo que ganaba en Estados Unidos
ayudó a su madre a comprar una casa.
Eran bien trabajadores los jóvenes que murieron. En
Nueva Concepción eran bien queridos por ser luchadores,
dijo Lemus.
LLegaron en aviones diferentes
Para que les fueran entregados los cuerpos de los tres infortunados,
los parientes y amigos de éstos tuvieron que esperar largas
horas en la terminal aérea.
- Dijeron que los encargados de la aerolínea que los trajo
les informaron de que los cadáveres no fueron trasladados
en un mismo avión.
- El cuerpo de Élmer Antonio Peña Rivera fue trasladado
al país en un vuelo que llegó a las 11:45 de la mañana
a El Salvador.
- Los cadáveres de José Alfredo Peña Rivera
y Saúl Antonio Landaverde fueron traídos en horas
de la tarde.
- Posteriormente, los parientes de las víctimas hicieron
los trámites para retirar a los difuntos.
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