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Están
de vuelta para vender información
Los obstáculos del TLC
Los
países de la región cabildean intensamente para obtener
los votos necesarios en la Cámara de Representantespero el
TLC tiene enemigos poderosos en los Estados Unidos.
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| El Capitolio, en Washington, sede del Congreso
de los Estados Unidos. A partir de enero, ahí se discutirá
la ratificación del TLC entre el país del Norte
y Centroamérica. Foto AP |
Negociar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos no ha
sido fácil.
Ponerse de acuerdo sobre qué productos se incluyen y cuáles
se excluyen ha tomado meses de arduas conversaciones que terminarán
en menos de un mes.
Pero si esto fue difícil, lo que viene es, literalmente,
cuesta arriba.
De ahora en adelante, todo se decidirá en la imponente colina
del Capitolio, en Washington, donde los centroamericanos se esfuerzan
por obtener los votos necesarios en el Congreso estadounidense,
que permita la ratificación del acuerdo.
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Lea
además |
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Año electoral
en EE.UU. dificulta la ratificación
Los estadounidenses deberán
decidir en 2004 la elección de un presidente o la reelección
de George W. Bush, renovarán todo el Congreso y, además,
escogerán a más de un tercio del Senado. Cada
voto cuenta.
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Para ello se necesitan entre 195 y 197 votos con los que, según
analistas, hoy no se puede contar.
Nuestro cálculo es que si hoy presentamos el acuerdo,
éste no sería aprobado por el Congreso. Sin duda,
habrá dificultades aquí, en la Cámara de Representantes,
admite Caleb McCarry, el jefe del equipo de apoyo del Comité
de Relaciones Exteriores del Congreso.
Y aunque el compromiso de la administración del Presidente
estadounidense, George W. Bush, con el libre comercio es fuerte,
el convenio tiene enemigos poderosos, como los sectores agrícolas,
las textileras, las azucareras, los ambientalistas y los sindicatos.
Me preocupa el tema. La administración Bush está
comprometida fuertemente, pero algunos en el Partido Demócrata
están atacando el libre comercio, y algunos hasta hablan
de reexaminar el TLC con Norteamérica, dice Brian Latell,
un analista político del Centro de Estudios Estratégicos
Internacionales en Washington.
Según Latell, a los demócratas les preocupa mucho
la pérdida de empleos y, aunque el tratado con Centroamérica
no va a causar los daños que el TLC de Norteamérica,
ha causado, lo observarán con mucho cuidado.
Según McCarry, los sindicatos estadounidenses han declarado
la guerra a este convenio.
Lo ven como un gemelo del NAFTA (el Tratado de Libre Comercio
de Norteamérica), asegura McCarry.
El foco de todo es el rencor de los que han perdido empleos
con el traslado de industrias a México y ahora a China,
agrega el funcionario del Congreso.
Organizaciones como Human Rights Watch han emitido documentos críticos
sobre asuntos laborales y de medio ambiente, con condicionamientos
al acuerdo.
En la Cámara de Representantes, según analistas en
Washington, abundan los congresistas de estados agrícolas
con resabios de proteccionismo, o estados textileros con intereses
determinados.
Una fuente del Senado aseguró que el acuerdo de Libre Comercio
con Chile, ratificado este año, fue el último
en aprobarse sin ser revisado intensamente.
Los demócratas están interesados en regulaciones
ambientales y laborales, los cuales son temas débiles en
Centroamérica, que se deberían incluir en la negociación,
subrayó la fuente senatorial.
Mientras tanto, la meta de los centroamericanos sigue siendo terminar
la negociación a finales de este año. Se tiene previsto
que culmine el 16 de diciembre.
Luego pretenden presentar el TLC en enero ante el Congreso estadounidense
para su ratificación y lograr su firma en abril, pero hay
un largo camino por delante.
Búsqueda de apoyo bipartidista
Centroamérica hace intensos cabildeos para lograr los votos
de los miembros del congreso estadounidense
- El acuerdo de Libre Comercio con Chile, por ejemplo, fue aprobado
por 195 votos. El tratado con Singapur, con 197.
- Centroamérica cree contar con la mayoría de votos
republicanos, pero necesita el apoyo bipartidista en el congreso.
- La clave parece ser un grupo influyente llamado Los Nuevos
Demócratas, unos 75 congresistas que tienen la llave
para la aprobación o no del convenio.
- Demócratas pro-libre comercio son objeto de visitas de
parte de los centroamericanos, para pedirles su apoyo en el acuerdo.
- Si Centroamérica obtiene la mitad de los votos de los llamados
Nuevos Demócratas, el TLC será ratificado sin problema.
- Un asunto importante es que muchos congresistas todavía
no han tomado partido sobre esta ratificación.
Nuestro cálculo es que, si hoy presentamos el acuerdo,
éste no sería aprobado por el Congreso.
Caleb McCarry Jefe de comite de relaciones exteriores.
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