|
|

Cheyo
aún debe trabajar su madurez
El nivel y la jerarquía técnica de Cheyo son superiores
al de todos sus compañeros. Tiene una zurda priviligiada.
Pero Cheyo tiene también una inmadurez superior al resto.
Quedó demostrado al final de la serie. Recordemos un poco.
En el Cuscatlán, Cheyo destiló buen fútbol
en todo el primer tiempo.
Pero en el complemento, cuando la falta de entreno y los viajes
comenzaron a pesarle, salió el capricho. Dejó de jugar
y comenzó a protestar. Cuando no le daban pase, hacía
puchero.
Luego, la frustración lo empujó a dar patadas a los
contrarios hasta que colmó la paciencia del árbitro
y recibió una amarilla. Un instante después, volvió
a sacar el juego sucio y, para evitar el castigo del árbitro,
se hizo el lesionado.
Paredes, un viejo zorro, fue sabio y decidió sacarlo del
campo. La inmadurez de Cheyo se terminó de confirmar en Kelowna.
Se hizo expulsar a puro reclamo y complicó a sus compañeros,
quienes quedaban en desvantaja con 40 minutos por jugarse. Actitudes
de niño.
Cheyo podrá ser el mejor jugador del equipo, pero si no madura
terminará contaminando a todos.
|
|