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Paredes
hombre de hielo
El
triunfo de 1-0 del sábado anterior, abrió la sonrisa
del técnico Juan Ramón Paredes y también su
enorme fe de regresar con otro triunfo de Canadá.
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| Juan Ramón Paredes. Foto:
EDH/Ricardo Benitez |
En estas cosas del fútbol todo se admite, sobre todo si
un triunfo como el que se consiguió sobre los canadienses,
trabajado y difícil, sirve para tapar todas las falencias
y ponerse a soñar con el empate en la gélida Kelowna,
que nos ponga en la otra etapa clasificatoria rumbo a Atenas 2004.
¿Es válido soñar? En términos de sembrar
esperanzas, si. Lo que pasa es que hay que cerrar los ojos y pensar
en que el 1-0 fue producto de jerarquía impuesta en el partido.
Allá, en el frío, se juega mejor porque se administra
mejor el cansancio, sostiene Juan Ramón Paredes. Y
ojalá tenga razón, porque de todas maneras, allá
en Kelowna, también está en juego la credibilidad
de un equipo nacional que ganó aqui sin poder borrarnos las
dudas.
De manera que seguimos creyendo que en las maletas Juan Ramón
Paredes lleva esa imagen de equipo partido que nos quedó
grabado desde el sábado.
Esa actitud de no arriesgar en ataque, frenando a los volantes laterales
para que siguieran mirando exclusivamente el aspecto defensivo,
despreciando la entereza de algunos hombres que ponen su cuota de
sacrificio para cambiar las cosas, como Josué Galdámez
y Emerson Umaña.
Canadá, en esa ocasión, respetó demasiado y,
supuestamente tras esa actitud, escondió demasiado. Supuestamente
este miércoles no se va a guardar nada porque la obligación
de ganar de ganar por dos goles se lo exige.
Frente a esta posibilidad, se espera que el plan de juego elaborado
por Juan Ramón Paredes esté respaldado con un argumento
más fuerte que decir que jugar en el àrtico
es mejor porque se suda menos. El equipo está obligado
a conseguir el empate, como mínimo.
Cheyo toda confianza
Eliseo Quintanilla viajó a Los Ángeles cubierto con
un gorro de lana negra que protegía el 40 por ciento de su
cara. Sin embargo, el frío no le preocupa que los espera
en Canadá no le preocupa mucho. ¿De qué
baja temperatura me hablan? Yo vengo de jugar en Chicago la semana
pasado, con varios grados bajo cero, dijo el volante del DC
United de la MLS.
El problema de Cheyo no pasa por un par de grados más o menos.
El tema es que no estoy bien físicamente. me sentí
pesado y no me pude soltar del todo. Además, a los diez minutos
ya me habían puesto marca personal, aunque ese 5 (Pozniak)
es malísimo... Tuve que salir porque se me habían
agarrotado los dos muslos y quedé paralizado. Pero es lógico,
apenas practiqué dos veces en toda la semana. Sé que
puedo dar mucho más que el sábado, comentó.
Una vez más, como si fuera su estigma de estos días,
tuvo que levantarse a las 4:00 a.m. y apenas pudo dormir. Sin embargo,
se mostró muy despierto a la hora de analizar las posiblidades
de la selección en el juego contra Canadá: Ahora
la presión es de ellos. Si sacamos partido de eso, creo que
podemos ganar en Kelowna. Vamos a jugar más sueltos,
finalizó.
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