|
|

Al
fin, fiesta en Ciudad Arce
El
Arcense por fin pudo ganar en el estadio Mardoqueo Córdova.
|
ARCENSE
|
BALBOA
|
|
|
2
|
|
0
|
|
|
| Edwin Trujillo del Arcense celebra
la anotación del segundo gol ante el Balboa. Foto:
EDH/Oscar Payés |
Mejor no le pudo haber ido ayer al Arcense en su estadio: ganó
por vez primera ahí y de paso el resultado le permite respirar
un poco mejor, cuando restan dos semanas para que concluya el Torneo
Apertura 2003, en su fase regular.
Es cierto que aún no logra salir del fondo de las posiciones,
pero gracias a otros marcadores, hoy lo comparte con el Atlético
Balboa y con el Chalatenango.
Ayer le ganaron a los de La Unión, merced a una mejor entrega
sobre el terreno de juego. No fue una tarde de buen fútbol
para los locales, pero sí de bastante carácter y determinación.
Porque no lograron ejercer un dominio abrumador sobre su rival,
pero sí fueron con más entusiasmo hacia el frente
de ataque.
De esa manera fue como destacaron jugadores como William López,
Martín Uranga y Edwin Trujillo, pero encima de ellos se erigió
la imagen de un Jorge Wagner que las peleó todas. Metió
pierna en el medio terreno y nunda dio un balón por perdido.
Y el hondueño tuvo su premio sobre el minuto 35, cuando sacó
un fuerte tiro desde unos 25 metros de distancia, que dobló
las manos y la resistencia del meta colombiano Juan Carlos Mosquera.
A partir de ese momento los de Ciudad Arce se entusiasmaron más
con la idea de poder ganar el juego.
Raúl Donsanti
El equipo venía golpeado por no haber podido
lograr un triunfo, pero que bueno que se dio. Ahora hay
que seguir trabajando
|
Buscaron aumentar el marcador, pero no fue nada fácil. Pudieron
hacerlo hasta el segundo tiempo, cuando Balboa había comenzado
a buscar la igualdad.
Fue cuando López recibió un balón de espaldas
al marco y de tacó lo cedió al centro por donde venía
cerrando Trujillo. El carrilero aguantó un poco la salida
de Mosquera, pero luego sacó un tiro raso de izquierda, que
superó la estirada del camcerbero.
Así las cosas, hoy Arcense espera que el destino le vuelva
a sonreir el próximo domingo. ¿será?.
|
|