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Dos
niños quemados por elevar piscuchas
Mientras
uno se recupera de lesiones menores, otro permanece en la UCI del
centro de salud infantil.
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Edgardo Molina, de 11 años,
recibe atención en el sexto piso del centro pediátrico.
Foto EDH
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Un juego infantil se convirtió en pesadilla para dos niños
que tuvieron contacto con electricidad por elevar piscuchas cerca
de sus casas.
Los menores, que residen en distintos puntos del país, llegaron
al área de emergencias del Hospital Benjamín Bloom
el jueves por la tarde.
Pero mientras Edgardo Maximino Molina, de 11 años, recibía
atención por quemaduras de menor gravedad, José Manuel
Soriano, de apenas ocho años, era trasladado a la Unidad
de Cuidados Intensivos por presentar abrasiones en el 60 por ciento
de su cuerpo.
La cara, el tronco, la espalda y los cuatro miembros del niño
permanecen con vendajes especiales que le ayudan a mantener hidratada
la piel y evitar la entrada de alguna bacteria.
Según el Dr. Sergio Parada, director del hospital infantil,
el menor, procedente de Chalatenango, permanece con ventilación
mecánica, y está pendiente de la evaluación
de varios especialistas, como un cardiólogo, un oftalmólogo
y un hematólogo.
Las evaluaciones son necesarias, porque se ha comprobado que
estas quemaduras pueden provocar daños a nivel del corazón,
los ojos y la sangre, explicó el galeno.
Además, en los días posteriores, los médicos
tendrán que estudiar la posibilidad de amputar alguna parte
del cuerpo del menor, ya que la electricidad provoca la momificación
de los miembros, y, de no quitar la parte afectada, se corre el
peligro de contraer una gangrena.
Por su parte, Edgardo Molina, que reside en la Colonia Guadalupe,
de Ciudad Delgado, está ingresado en el área de Cirugía
Plástica del nosocomio.
El menor relató que cerca de donde elevaba una piscucha,
había una barra de aluminio, la cual topó con el tendido
de energía eléctrica.
En un descuido, el pedazo de metal tocó su pie izquierdo
y provocó el choque eléctrico.
Sobre este caso, Parada detalló que su situación es
estable, pero se hospitalizó para prevenir una infección
por la piel expuesta.
Esperamos que, en unos dos o tres días, ya se le pueda
dar el tratamiento definitivo y que regrese a su casa, detalló
el funcionario.
Todos los años, durante el último trimestre, el centro
de salud debe atender a menores quemados con electricidad por tratar
de rescatar una piscucha.
Esta clase de lesiones suele ser de las más serias, ya que
el calor de la electricidad carboniza el cuerpo desde la parte interna
del miembro.
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