Turismo
 
Inicio del Sitio Sábado 15 de Noviembre
 

 

 
 

Dos niños quemados por elevar piscuchas

Mientras uno se recupera de lesiones menores, otro permanece en la UCI del centro de salud infantil.

Ivette Amaya
El Diario de Hoy

nacional@elsalvador.com

Edgardo Molina, de 11 años, recibe atención en el sexto piso del centro pediátrico. Foto EDH

Un juego infantil se convirtió en pesadilla para dos niños que tuvieron contacto con electricidad por elevar piscuchas cerca de sus casas.

Los menores, que residen en distintos puntos del país, llegaron al área de emergencias del Hospital Benjamín Bloom el jueves por la tarde.

Pero mientras Edgardo Maximino Molina, de 11 años, recibía atención por quemaduras de menor gravedad, José Manuel Soriano, de apenas ocho años, era trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos por presentar abrasiones en el 60 por ciento de su cuerpo.

La cara, el tronco, la espalda y los cuatro miembros del niño permanecen con vendajes especiales que le ayudan a mantener hidratada la piel y evitar la entrada de alguna bacteria.

Según el Dr. Sergio Parada, director del hospital infantil, el menor, procedente de Chalatenango, permanece con ventilación mecánica, y está pendiente de la evaluación de varios especialistas, como un cardiólogo, un oftalmólogo y un hematólogo.

“Las evaluaciones son necesarias, porque se ha comprobado que estas quemaduras pueden provocar daños a nivel del corazón, los ojos y la sangre”, explicó el galeno.

Además, en los días posteriores, los médicos tendrán que estudiar la posibilidad de amputar alguna parte del cuerpo del menor, ya que la electricidad provoca la “momificación” de los miembros, y, de no quitar la parte afectada, se corre el peligro de contraer una gangrena.

Por su parte, Edgardo Molina, que reside en la Colonia Guadalupe, de Ciudad Delgado, está ingresado en el área de Cirugía Plástica del nosocomio.

El menor relató que cerca de donde elevaba una piscucha, había una barra de aluminio, la cual topó con el tendido de energía eléctrica.

En un descuido, el pedazo de metal tocó su pie izquierdo y provocó el choque eléctrico.
Sobre este caso, Parada detalló que su situación es estable, pero se hospitalizó para prevenir una infección por la piel expuesta.

“Esperamos que, en unos dos o tres días, ya se le pueda dar el tratamiento definitivo y que regrese a su casa”, detalló el funcionario.

Todos los años, durante el último trimestre, el centro de salud debe atender a menores quemados con electricidad por tratar de rescatar una piscucha.

Esta clase de lesiones suele ser de las más serias, ya que el calor de la electricidad carboniza el cuerpo desde la parte interna del miembro.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal