|
|
|
| |

Concurrencia masiva a los comicios
Los primeros resultados extraoficiales no daban un claro ganador
de los comicios en Guatemala, por lo que existe la fuerte posibilidad
de que se desarrolle una segunda vuelta electoral programada para
el 28 de diciembre.
|
|
| Ciudadanos guatemaltecos hicieron largas
filas para elegir Presidente, Alcaldes, Diputados de la Asamblea
y el Parlacen, por medio del voto, en el Instituto Experimental
José Matos Pacheco de la zona 5 de Guatemala.
Foto: Nelson Dueñas |
Cientos de miles de guatemaltecos acudieron ayer a los centros de
votación para elegir a las autoridades que les gobernarán
durante los próximos cuatro años.
En medio de un clima de relativa calma, opacada por algunos incidentes,
los comicios generales transcurrieron con normalidad.
Desde las siete de la mañana se abrieron las urnas mientras
los electores hacían largas colas para acercarse al sitio donde
les correspondía emitir el sufragio.
Entre los que llegaron temprano al centro ubicado en el Colegio Santa
Teresita, en la Zona 11, estaba un personaje polémico.
Se trataba del general Efraín Ríos Montt, candidato
a la presidencia por el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), quien
se presentó poco antes de las siete y media.
Pocos minutos habían pasado desde que descendió de su
flamante BMW 540i color blanco, para dirigirse a la mesa número
942, cuando muchos votantes comenzaron a abuchearlo.
Sin inmutarse, el político intentó caminar, pero una
nube de periodistas le cortó el paso; deseaban entrevistarlo.
Varios miembros de su seguridad la emprendieron a empellones contra
algunos comunicadores y, cuando las cosas se calmaron, el general
comenzó a responder las preguntas: habló de que Centroamérica
debe estar unida, de que la comunidad internacional debe limitarse
a observar los comicios y de que está dispuesto a que lo investiguen
por las acusaciones de crímenes cometidos durante su gobierno,
en 1982, al cual llegó después de un golpe de Estado.
 |
Lea
además |
|
|
Político sufre
un atentado
La violencia política estuvo presente ayer en los comicios
guatemaltecos. Un miembro del partido UNE fue herido de bala
por desconocidos que dejaron amenazas escritas en el lugar.
|
¿Y si no gana?, le preguntó un colega. Pues entonces
tengo que seguir trabajando, admitió el militar retirado.
Antes de que le entregaran las papeletas, los medios de comunicación
lo entrevistaban, acción que persistió hasta que se
fue a marcar las boletas.
Cuando se le preguntó sobre a quién apoyaría
su partido en caso de no alcanzar la segunda vuelta, Ríos Montt
respondió que al segundo, aunque no quiso mencionar
nombres. Antes de los comicios, el segundo en las encuestas era Alvaro
Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
Voy a ganar, dijo antes de retirarse, siempre rodeado
por sus guardaespaldas y ante más abucheos.
Aplausos a GANA
En el mismo sitio, pero a las nueve de la mañana, llegó
el presidenciable Oscar Berger, de la coalición GANA y quien
punteaba los más recientes sondeos de opinión.
La situación con Berger fue opuesta a la vivida cuando arribó
el general. Centenares de personas coreaban su apellido y aplaudían.
El político aprovechó para prometer que, en caso de
ser presidente, no permitirá la impunidad y que meterá
en prisión a los que le han robado a Guatemala.
Además, hizo comentarios sobre la calidad de su equipo de gobierno
y de las buenas relaciones que espera tener con el futuro presidente
de El Salvador.
¿A quién se refiere? indagué.
A Tony Saca, que está bien posicionado en las encuestas
expresó.
Justo antes de votar, hizo un llamado a los guatemaltecos para que
asistieran a los centros de elección e indicó que los
comicios eran un mensaje al mundo de que este país está
madurando. Veo muchísima más participación
que en otras elecciones, agregó.
Berger dobló las papeletas, las depositó en las ranuras
de la mesa y, seguido por sus colaboradores y decenas de periodistas,
recorrió el patio del lugar para saludar a sus simpatizantes.
Cuando se le preguntó por quién había votado,
respondió: Por la mejor opción.
Después se retiró, y el proceso continuó con
normalidad. En el Santa Teresita no había más famosos,
y los votantes tuvieron un poco más de tranquilidad.
Donde no estaban las cosas tan tranquilas era en el Instituto José
Matos Pacheco. Ahí llegaría Álvaro Colom, quien
tuvo que retrasar su agenda en vista del atentado que sufrió
uno de sus colaboradores.
El lugar estaba atiborrado. Para entrar uno necesitaba dar empujones
y soportar otros tantos. Muchas personas se quejaban de la poca organización
para el orden de los electores y de que muchos se metían en
las filas para llegar antes a las mesas.
Por motivos de seguridad, nadie sabía a qué horas se
presentaría Colom.
Al mediodía, el candidato apareció y se dirigió
a la mesa número 604, donde lo esperaban muchos periodistas,
entre quienes tuvo que abrirse paso rodeado por miembros de su seguridad
y agentes del Ministerio Público.
Colom lamentó el incidente de su colaborador y también
candidato a diputado, aunque no quiso atribuirlo a un acto de carácter
político. En referencia a El Salvador mencionó que las
relaciones serían excelentes y que su abuela, Filia Valiente
Argueta, era salvadoreña.
¿Con cuál partido salvadoreño tiene mejores
relaciones?, pregunté. El candidato se dio media vuelta y,
sin vacilar, respondió que conoce a Héctor Silva desde
hace mucho tiempo.
Con calma
Aparte de los incidentes registrados, no se vivieron los temores que
se habían suscitado en días anteriores. No hubo, por
lo menos en la capital, cortes de energía, las carreteras no
fueron bloqueadas por los ex paramilitares ni quemaron buses.
John Tyynela, un observador del Centro Carter, dijo que su institución
se sentía contenta por el desarrollo de las elecciones. Se
especulaba mucho por la incertidumbre, pero estamos contentos al ver
la masiva participación de la población. Los votantes
se merecen un 10, expresó.
Es impresionante ver que muchos han tenido que madrugar para
ir a votar y esperamos que algunos problemas que se han producido
hasta el momento se puedan solucionar, agregó.
A quien también le alegró la masiva presencia en las
urnas fue a la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú. Dijo
sentir gran alegría por que la gente salió a votar con
entusiasmo.
Es lo único que salva estas elecciones, porque el ambiente
previo era de miedo, de violencia. Esto cambia el panorama, independientemente
de los resultados. La gente salió con madurez y no hubo provocaciones
que pusieran en riesgo la vida de las personas, subrayó.
Sin embargo, señaló algunos inconvenientes como el de
que muchas personas no pudieron ejercer su derecho al voto en vista
de la confusión en los padrones. Debió haber más
especialización e información para prever esto,
apuntó.
En muchas mesas, las votaciones concluyeron después de las
seis de la tarde; pero el Tribunal Supremo Electoral anunció
que en otros centros no se cerrarían las urnas hasta que votaran
todos los que habían llegado.
Y eso, al cierre de esta nota, presagiaba desvelo. |
|
Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A.
- Aviso Legal
|
|