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A
falta de Nai, ahí está Chicho
Edler
Lara logró darle satisfacción ayer a los suyos. Anotó
el gol con que Chalatenango derrotó al Balboa.
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CHALATENANGO
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BALBOA
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1
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0
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| Juan Carlos Mosquera intentó
contener como pudo el tiro libre de Edler Lara, pero no lo consiguió.
Ese gol bastó para que Chalatenango derrotara ayer al
Atlético Balboa. Foto: EDH/Ricardo
Benitez |
A falta de Adonai Martínez, al menos sobre la gramilla,
alguien debía tomar las riendas del equipo. Edler Lara sabía
de sobra que ayer tenía que volver a intentarlo.
Porque el miércoles anterior quiso hacerlo ante el campeón
San Salvador, y pese a haber anotado un impresionante gol, no pudo
evitar que Chalatenango saliera cabizbajo y sin puntos del estadio
Cuscatlán.
Pero lo dicho: tenía que intentarlo de nuevo, y no sólo
porque su equipo lo necesitaba, sino porque los directivos y su
afición se lo pedían a gritos.
El destino fue benevolente con él, al cederle el chance de
cargar de nuevo a su equipo y darle de paso el triunfo.
Zurda que mata
La cara de aflicción y enfado de Jhon Polo sobre el minuto
80, no podía ser más evidente. Había cometido
una falta a orillas del área grande, ahí por donde
el Chicho suele liquidar a los arqueros.
Tras la discusión y el ordenamiento de la barrera, el silbato
de Roberto Gutiérrez avaló el cobro de la falta y
contuvo por momento las respiración de los chalatecos. La
prodigiosa zurda de quien había llevado al equipo hacia delante
durante todo el partido, sacó un tiro suave pero muy colocado.
El meta de Balboa, Juan Carlos Mosquera, desafió todo principio
de gravedad con tal de contener el disparo de Lara. Imposible para
él y para cualquiera.
Estalló entonces el júbilo en las gradas. Chicho corrió
desenfrenado y, a todo pulmón, gritó su gol hasta
quedar sin aliento.
Del juego
Muy poco que decir de un partido en el que los dos equipos naufragaron
en sus intentos por generar mayores ocasiones de gol.
Eso porque ambos clubes intentaron una y otra vez entrar al arco
rival por el centro, precisamente donde hubo siempre un mar de piernas.
Cuando Lara intentó abrir por los corredores, Chalatenango
se vio bien. Igual que Balboa cuando lo hizo el brasileño
debutante Carlos Pereira, el relevo de Prediguer.
Si algo hay que mencionar en contra del sistema y el juego de los
de La Unión, fue la decisión de Manuel Solano de retrasar
a Carlos Asprilla como volante de llegada.
Es cierto que Balboa no tiene a nadie en esa posición, pero
lo único que se logró fue sacrificar a un gran delantero,
que estuvo en todo pero a la vez no estuvo en nada.
Pero, al final, bien por los chalatecos, porque, además de
tener una tarde de felicidad en casa, lograron sumar tres valiosos
puntos que les permiten despegarse un poco más de Arcense.
Al menos les permite respirar con mayor tranquilidad, por una semana
más.
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