|
|

Mujeres árbitros, avanzan
De seguir en el progreso mostrado en las últimas décadas,
las mujeres árbitros podrían generar todo tipo de
innovaciones en un deporte que hasta hace poco era exclusivo de
los hombres. Los avances son cuantitativos.
|
|
| Carolina Domenech cuando dirigió
el amistoso Real Madrid- Athlético de Madrid en el Bernabéu.
Foto REUTERS |
Llovía en torrentes y la luz de los focos en el estadio
se apagaron, pero Nicole Petignat no perdió la compostura
en ningún momento.
La suiza de 36 años estaba haciendo historia para el fútbol
y para las mujeres al ser la primera árbitro en dirigir un
partido de competición internacional de varones.
Era el 14 de agosto y se trataba del choque entre el AIK Solna sueco
y el Fylkir Reikjavik correspondiente a la fase previa de la Copa
de la UEFA europea.
Ganó el AIK por 1-0, pero lo que más trascendió
fue la actuación de Petignat. Para mí estuvo
perfecta, alabó su trabajo el inglés Richard
Money, entrenador de los suecos.
Petignat es consciente de que su presencia como juez de la contienda
constituyó un hito. He abierto la puerta, ojalá
ahora pasen muchas más mujeres a través de ella,
sentenció la suiza.
Su trayectoria en el arbitraje es una constante lucha para ir obteniendo
poco a poco los frutos. Se inició como pionera en las categorías
inferiores de la liga suiza femenina, hasta que obtuvo la internacionalidad
de la Federación Internacional de Fútbol Asociado
(FIFA) en 1996. Aún así, tuvo que seguir luchando
para protagonizar otros dos grandes momentos. En 1999 arbitró
la final del Mundial femenino, y en 2001 la Federación Suiza
la incluyó entre sus árbitros para la primera división
masculina.
Otros casos
La historia de Nicole se repite en numerosas mujeres en todo el
mundo. Pero la gran diferencia es que la mayor parte de ellas no
tienen un final tan feliz.
Un gran ejemplo de ello es la española Carolina Doménech,
quien anunció recientemente su retirada del arbitraje al
sentirse discriminada por no haber sido ascendida a la segunda división
española. Doménech llegó a dirigir un amistoso
Real Madrid-Atlético de Madrid en enero de 2002.
Aún así, no fue suficiente para seguir progresando
en el mundo del fútbol, aún dominado por los hombres.
Son miles las mujeres que sueñan con entrar en el arbitraje,
pero la gran mayoría no llegan siquiera a dar el primer paso.
Pamela Gutiérrez es una de las pioneras en Chile, y su caso
es universal. Llegué al Insituto Nacional de Fútbol
(INAF) para estudiar para árbitro, pero me dijeron que era
sólo para hombres, explica. Muchas se dan la vuelta
pero Pamela no quiso.
Les mostré el folleto y les dije que ahí no
decía en ninguna parte que las mujeres no podían.
Se dieron cuenta y a la semana me llamaron. Pamela hizo un
diplomado especial y comenzó una carrera que está,
como el arbitraje femenino en Chile, naciendo.
El gran problema del arbitraje femenino es que la FIFA no tiene
nada establecido para ellas. El máximo organismo del fútbol
internacional deja a criterio de las federaciones nacionales su
promoción y su integración dentro del fútbol
masculino.
Así, las pocas que logran arrancar su carrera se topan con
enormes dificultades, como la argentina Florencia Romano. Nacida
en Tucu-mán en 1971, Florencia progresó en las categorías
inferiores y en 1998 comenzó dirigiendo encuentros en la
categoría D, la quinta división de Argentina.
Sin embargo, tras cuatro partidos todo se nubló. Dejó
de ser designada y emprendió una campaña para hacerse
notar: se encadenó a la puerta de la Asociación del
Fútbol Argentino (AFA), emprendió varias huelgas de
hambre y reclamó al Defensor del Pueblo.
El gran culpable para Romano fue el todopoderoso presidente de la
AFA, Julio Grondona. Esto me pasa por ser mujer y además
porque Grondona tiene un problema personal conmigo. Me prometió
que me iba a designar para el Mundial femenino de 1999, cosa que
no ocurrió y por el contrario siguió persiguiéndome,
afirmó en su día. Sus protestas fueron escuchadas
y en septiembre de 2002 volvió a dirigir en la D advirtiendo
que no se quedaría ahí: Amo el arbitraje, sea
en la D o en el Mundial. Pero voy a seguir peleando hasta dirigir
en la A. Les voy a ganar por cansancio.
Pese a todas las dificultades, Petignat y Romano son algunos ejemplos
de éxito, pero no los únicos. Otras mujeres marcaron
otros hitos, como la inglesa Wendy Toms, que en febrero de 2000
arbitró a los 37 años la final de la Copa de la Liga
entre el Leicester y el Tranme-re.
En Sudamérica hay 24 mujeres árbitros con la escarapela
FIFA, y entre ellas también hay pioneras. La colombiana Martha
Liliana Toro se convirtió en 1999 en la primera mujer en
dirigir un partido de primera división en Sudamérica,
el Bucaramanga-Quindío. En Perú siguió su estela
Riabel Trujillo, que en diciembre de 2000 arbitró el choque
Alianza Lima-Deportivo Municipal.
Silbatos latinos
Otros países latinoamericanos también van progresando
poco a poco. En 1998 María Esther Pérez fue la primera
cubana en hacerse árbitro internacional; en 2000 Clareth
Jiménez arbitró el clásico costarricense Liga
Deportiva Alajuelense-Deportivo Saprissa; y Virginia Tovar fue recientemente
la primera árbitro en un partido de la máxima categoría
del torneo mexicano.
Todas ellas tienen una historia apasionante detrás, por supuesto
repleta de anécdotas. Una vez tuve un problema con
un jugador al que mostré roja pero no quería salir
de la cancha. Otro jugador del mismo equipo le explicó que
debía abandonar el terreno por respeto a mí como árbitro,
en primer lugar, y además como mujer, cuenta Irazema
Aguilera, una árbitro cubana.
Toro, por su parte, recuerda con una sonrisa el día de su
debut como árbitro quince años atrás, aunque
en aquel momento no lo pasó bien. No duré ni
20 minutos. Me asusté tanto que la única vez que hice
sonar el pito fue para comenzar el partido, rememora.
Por supuesto, y aunque la mayoría asegura que las reciben
con respeto, también están los episodios sexistas.
Una vez un jugador me vio entrar a la cancha y dijo duro para
que lo oyeran los demás: uy, que piernas tiene esa
árbitro.
Lo tuve que amonestar, ¡porque si me lo dice a mí solita
hasta de pronto le pido el teléfono!, explica. Su compatriota
María Edilma García tiene otro caso similar: Un
jugador me preguntó cómo me podía llamar, si
árbitro, árbitra, juez o jueza o simplemente mi amor.
|
Algunos avances
|
En
el reciente Mundial femenino que ganó Alemania, todos
los partidos fueron arbitrados por mujeres, tanto asistentes
como cuartos árbitros.
De las doce juezas había dos de Sudamérica -la
argentina Florencia Romano y la brasileña Sueli Tortura-
y dos de CONCACAF -la estadounidense Kari Seitz y la canadiense
Sonia Denoncourt-. Sin embargo, una de las personalidades fue
la suiza Nicole Petignat. La final quedó en manos de
la rumana Floarea Cristina Ionescu. |
|
[ Con poca divulgación, el movimiento
de las mujeres árbitros es fuerte ]
|
| Italia,
otro de los países en los que el deporte rey sobresale,
también cuenta con su representante, Cristina Cini, una
ex atleta, quien competía en las pruebas de 100 metros,
200 metros y en relevos, y que a sus 33 años como juez
de línea ha sido la primer árbitra designada para
participar en partidos del campeonato italiano, Serie A y serie
B. En un momento, Italia pudo haber sido el primer país
en inscribir a una jugadora en el torneo de hombres. |
|
|