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Limeño
se levantó al séptimo
El
equipo santarroseño logró un importante triunfo en
Ciudad Arce después de seis derrotas al hilo. En tanto, Arcense,
que tenía siete bajas, fue abucheado por su público.
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M. LIMEÑO
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ARCENSE
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1
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| El argentino Martin
Uranga, de Arcense, es marcado por César Hernández,
de Limeño. . Foto: EDH/Gustavo
Rico |
Por fin. Municipal Limeño, después de mes y medio
de puras derrotas (seis fechas), logró conseguir una victoria
tras derrotar de visita al Arcense. Aunque para sumar los tres puntos
tuvo que dejar el pellejo en el césped. De paso, los santarroseños
abandonaron el sótano y hundieron, con la combinmación
de resultados, a los leones morados en el último lugar.
Pero además de ganar, Limeño dejo ver muchas deficiencias
de conjunción ante un cuadro local que tenía siete
ausencias, entre castigos y lesiones, y que incluso -en un momento
del partido- tuvo que recurrir a su segundo portero, Raúl
Solis, como delantero.
Aunque no se le puede quitar meritos al monumental esfuerzo que
los jugadores limeños hicieron para proteger la ventaja,
hasta cuando estaban con un hombre menos por la expulsión
de Edwin González. Una garra que el equipo no mostraba desde
hace ratos.
También hay que destacar la capacidad del Limeño de
explotar el único error que sus rivales hicieron en defensa.
Los visitantes llegaron en tres ocasiones y aprovecharon la más
clara.
El resto del tiempo el balón fue exclusiva propiedad de Arcense
y se manejó en el campo que defendía Limeño.
Así fue desde el arranque. Los locales salieron a machucar
al Limeño desde la primera vez que movieron el balón
con una escapada peligrosa del argentino Martín Uranga que
provocó un tiro libre al borde del área. Y el balón
se mantuvo allí durante 17 minutos cuando Limeño respiró
y logró llegar al área contraria.
Antes de eso, Eduardo Retana había hecho temblar la cabaña
santarroseña al minuto 3´ y Juan Lavaca había
hecho lo mismo al 9´. Arcense tenía un control completo
con Uranga acarriando balones para las descolgadas de Retana y Edwin
Trujillo.
Además, la labor de los defensores morados Mauricio Caravantes
y Diego Romero en el anticipo de los atacantes Gabriel Kinjo y Rudis
Corrales era muy solvente.
Pero la verdadera virtud de Arcense había sido apretar la
salida del Limeño para ahogarlos en su mismo terreno de juego.
Ante la complicada situación, el técnico Jorge García,
quien dirigía atrás de una malla metálica,
tomó su primera decisión en el banquillo de Limeño.
Mandó a Hidsar Henríquez en lugar de Deris Umanzor
para que el equipo sostuviera más el balón. El cambio
dio resultado y Limeño logró sacudirse al Arcense
de encima.
Entonces, el partido se tornó en una batalla en el mediocampo
con pocas llegadas a los marcos.
En una de esas escasa ocasiones, al 54´, Galdámez aprovechó
una pifia de la defensa, y sólo a la altura del manchón
pénal, para vencer por bajo al meta José Luis Monzón.
Arcense lanzó la segunda ofensiva sobre la cabaña
de Limeño desde el segundo en que s eencontraron en ventaja.
Pero se encontraron con el mismo resultado que en el primer tiempo:
muchas ocasiones cerca pero ninguna que terminara en medio de las
redes.
Por su parte, Limeño comenzó a perder tiempo y le
rompió el ritmo al partido hasta que llegó el pitazo
final.
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| Una inusual imagen del meta Raúl
Solis enfundado en la camisola de jugador. Solis pasó
de portero a delantero. Foto: EDH/Gustavo
Rico |
Arcense jugó con siete bajas
El cuadro titular de Arcense, que ayer salió a la cancha,
fue una completa novedad. Siete ausentes, por diversas razones,
obligaron al técnico Ricardo La Coneja Guardado
a plantearlo así.
José Urbina, Juan Lazo y el hondureño Jorge Wagner
fueron baja en la última límea de Arcense por el castigo
que recibieron por supuestos insultos hacia el árbitro, al
final del partido contra San Salvador.
La lista se hizo más grande con la lesión de William
López, el goleador del equipo. También tuvieron que
ser descartados Alejandro Domínguez y Marco Portillo por
problemas físicos. El hondureño Mario Pavón
tampoco pudo ser de la partida por tener conjunitvitis.
El banco de Arcense sólo tenía a tres jugadores y
un portero. Entre los juagdores estaba Raúl Solis, segundo
guardameta del equipo, quien jugó un par de minutos como
delantero.
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Curiosidades
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El hermano de Kinjo
Sebastián Kinjo, el hermano mayor del delantero del
Limeño Gabriel Kinjo, llegó hasta Ciudad Arce
para apoyar al equipo santarroseño. Sebastián
está de vacaciones visitando a Gabriel.
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Castigado
El técnico de Arcense, Ricardo Guardado, tuvo que dirigir
desde atrás de una malla metálica pagando el
partido de suspensión por su expulsión en el
choque ante San Salvador.
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Protección
La directiva de Arcense mandó a bañar de aceite
quemado los muros que bordean al Mardoqueo Córdova
para que no se subieran, sin pagar, los aficionados. Pero
no dio resultado.
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Duelo de estilos
El choque Limeño-Arcense también fue un choque
de estilos. Edwin Trujillo lucía trenzas en su cabello;y
Roberto Vásques y Rudis Corrales lucían cintas
de color para sujetar el cabello.
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