Turismo
 
Inicio del Sitio Jueves 30 de enero
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Bebé de tres meses en estado grave por etnoprácticas
La partera que lo trajo al mundo casi le quita la vida

Un bebé tiene daño en el tejido cerebral, luego que una partera, en labores de ‘sobadora’, le ‘chupara’ la fontanela

MargarIta Sánchez/J.R.
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Las etnoprácticas son un remedio habitual en la mayor parte del país.Foto EDH

La primera sensación que tuvo Willian Wladimir al venir al mundo fue el tacto de las manos de una partera autorizada. Esas mismas manos, dos meses después, estuvieron a punto de quitarle la vida.
Como en tantas ocasiones, una madre desesperada por los problemas de diarrea de su hijo acude al lugar menos indicado: el curandero.

Así comienza la historia de Glenda y de su hijo Willian, hoy un bebé de tres meses, que se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de Benjamín Bloom.
El bebé, que se ha convertido en la segunda víctima de las prácticas de los sobadores en este año, es originario del cantón Cantarrana, en el departamento de Santa Ana.

La partera autorizada, convertida esta vez en curandera, succionó la fontanela (mollera) del bebé debido a que “estaba caída”.
Este fenómeno, propio de una deshidratación aguda debido a las diarreas y vómitos en los más pequeños, es interpretado por los curanderos como el denominado “mal de ojo”.

Como es de esperar, la mollera vuelve a la posición inicial, pero el precio que pagó fue alto: una severa hemorragia interna provocada por la rotura de los pequeños vasos sanguíneos del cerebro.

En los siguientes días, la diarrea disminuyó, pero no por la “sobada”, como a veces se imagina, sino por la lógica de cualquier proceso viral que lleva un tiempo que varía de cinco a siete días. Entre tanto, lo más importante es, también, lo más simple: hidratar con abundantes líquidos al afectado.

Lea además

 

Maternidad sin luz
El hospital laboró durante cuatro días con la planta de emergencia. Redujeron los exámenes clínicos

Esta vez, las convulsiones que presentó el bebé obligaron a la mamá a llevarlo hasta el hospital de Santa Ana, donde permaneció nueve días antes de ser referido al hospital Benjamín Bloom.
El traslado, según el director del hospital santaneco, Dr. Jaime Arturo Salman, obedeció a la falta de espacio en la UCI de ese centro.

Su estado actual es delicado. Según un médico de la UCI, el menor presenta una inflamación en el cerebro que ha lesionado los tejidos.

Los médicos del hospital le realizaron una craneotomía para tratar de controlar la hemorragia interna ocasionada al rompérsele los vasos sanguíneos.
De cualquier forma y como dicta la experiencia, es probable que Willian presente secuelas, como problemas en la conducta y de movimientos.

El año pasado, 138 niños murieron a consecuencia de la deshidratación provocada por la diarrea. En un cinco por ciento, al menos, la causa de muerte estuvo relacionada con sobadores.


El primer niño regresa a casa
Carlos Alexander Rivera, de tres años, fue ingresado en el hospital Bloom, debido a las secuelas provocadas por las etnoprácticas.
- El pequeño ingresó al centro el 16 de enero y fue dado de alta la semana pasada, aunque deberá seguir un tratamiento.
- Carlos, originario de Jucuapa, en Usulután, fue llevado donde un curandero, luego de padecer varios días de problemas gastrointestinales.
- Al niño le succionaron la fontanela, lo que le ocasionó la rotura de los vasos sanguíneos.
 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal