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¡El
fútbol en otra fiesta!
La disputa de la Copa Coca Cola 2003 abre sus puertas a la fiebre
futbolera en otro Torneo Clausura que, como siempre, no sólo
vivirá el festejo del equipo campeón sino también
el drama del que descienda.
Roberto Aguila
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Es lógico que el
Torneo Clausura que inicia este fin de semana, por su índole
reglamentaria y competitiva, no solamente otorga una copa
y un título de campeón al equipo vencedor, sino
que también señala al equipo que desciende de
categoría.
. Foto: EDH
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Este fin de semana se inicia una fiesta más del fútbol
salvadoreño. Los diez equipos que conforman la Primera División
del Fútbol Profesional darán comienzo a una nueva
lucha que, por tradición y por lo que encierra, siempre despierta
las mismas pasiones y expectativas.
Se trata del Torneo Clausura del fútbol mayor, al que la
Embotelladora Salvadoreña le ha colgado un incentivo que,
indudablemente, será la razón principal de la contienda
y el objetivo a conseguir por la mayoría de los protagonistas:
la Copa Coca Cola 2003 puesta en disputa.
De manera que el trabajo que han desplegado los equipos en su preparación
previa al arranque, ya no sólo apunta a mantener la hegemonìa
futbolística que sus palmarés señalan, sino
que permite adueñarse y levantar una copa que distingue porque
confirma y deja establecida de una vez por todas la condición
de campeón.
La otra cara del torneo
Es lógico que el Torneo Clausura que inicia este fin de semana,
por su índole reglamentaria y competitiva, no solamente otorga
una copa y un título de campeón al equipo vencedor,
sino que también señala al equipo que desciende de
categoría.
De ahí arranca la importancia y el protagonismo que encierra
esta Copa Coca Cola 2003, porque si por un lado tendrá la
lucha por clasificar y ganar el certamen, por el otro lado estará
el drama por no descender. O sea, el festejo y la desilusión
embutidos en el mismo marco de ansiedades y propósitos.
Creemos que por organización, esfuerzo económico,
experiencia, abolengo e historia, el pleito por los primeros lugares
volverá a estar en manos de los llamados equipos grandes,
como lo son el bicampeón FAS, Municipal Limeño, San
Salvador, Luis Angel Firpo, Aguila y Alianza. Por aspectos contrarios
a lo anterior, pero más que nada por lo que cosecharon en
el torneo anterior, pensamos que el descenso puede ir de la mano
con Dragón, Atlético Balboa, Arcense e Isidro Metapán.
Además, no hay que olvidar que, conforme lo establecido en
las bases de competencia, el equipo que sume menos puntos entre
el Apertura 2002 y el Clausura 2003 baja automáticamente,
y el penúltimo tiene que jugar con el subcampeón de
la segunda división y ganarle para mantener la categoría,
lo que quiere decir que también el noveno lugar está
amenazado por el descenso.
Motivos ciertos
Analizando la situación referida específicamente al
respaldo futbolístico recibido por Arcense, Metapán,
Atlético Balboa y Dragón, consideramos que no está
acorde a la necesidad imperante. Justamente por ello los colocamos
como candidatos fuertes al descenso, y por eso mismo excluimos a
Alianza a pesar de que el cuadro blanco finalizó el Apertura
empatado en el último lugar con Dragón, pero que se
ha reforzado tanto como para zafarse del sótano fácilmente
y pelear abiertamente por el título.
Al margen de todo, la distancia que dejaron Isidro Metapán
y Arcense con respecto al último lugar es muy corta y accesible,
puesto que ambos sumaron 21 puntos que apenas establecen cinco puntos
de diferencia de los 16 con que finalizaron Alianza y Dragón.
Es decir, que albos y dragonianos bien podrían aspirar a
ganar los primeros dos partidos y rogar porque morados y cementeros
los pierdan, para ponerse arriba por un punto y comenzar a soñar
en salvarse.
La situación de Atlético Balboa es tan sombría
como la de Dragón, porque apenas alcanzó a sumar 17
puntos en el Torneo Apertura, para establecer la pequeña
diferencia de un punto del último lugar.
Esta es la situación real de estos cuatro equipos, y lo que
nos hace pensar que entre ellos está el candidato más
firme a descender, salvo que una actitud extrema les permita sacar
fuerzas de flaquezas como para recomponer la situación.
El otro propósito
Salvo que se rompa la tradición impuesta en los últimos
torneos, se puede decir que la lucha por alzarse con la Copa Coca
Cola 2003 estará otra vez en la capacidad nunca desmentida
de FAS, Limeño, Aguila, San Salvador, Firpo y Alianza.
Y no cabe otra presunción porque son los equipos que mantienen
un nivel de juego que trasciende más allá de lo que
exige el resto. FAS, por ejemplo, se muestra con su hegemonía
intacta y capaz de repetir las buenas performances que lo llevaron
a ganar los dos últimos certámenes.
El Municipal Limeño conserva su plantilla y su cuerpo técnico,
y todo hace pensar en que volverá a ser el equipo difícil
de siempre y candidato firme a estar en semifinales. Lo mismo se
puede decir de Firpo y de San Salvador, equipos que tienen que pulir
muy poco para retomar su jerarquía. Sobre todo el cuadro
pantera, que vuelve para seguir siendo grande.
El caso de Aguila y Alianza es un rubro aparte. Los dos sintieron
en carne propia lo vivido en el torneo anterior, y por ello se metieron
en una propuesta más seria para el Torneo Apertura. Aguila
trajo a Maradiaga para revertir su pasividad funcional y volver
por sus fueros. Alianza anda en la misma línea, con Juan
Quartarone como encargado de la sala de cuidados intensivos, dispuesto
a curar todos los males del elefante enfermo.
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