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La reunión que cambió todo
La
FIA volvió a cambiar las reglas del juego del Campeonato
Mundial de la Fórmula Uno 2003, situación que preocupa
a las escuderías pequeñas
Agencia/EFE
Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Los cambios introducidos en el reglamento del Campeonato del Mundo
de Fórmula Uno para esta temporada por la Federación
Internacional del Automóvil (FIA), tras la reunión
del martes con la comisión técnica, se han quedado
en más ruido que nueces, al aceptarse a medias las propuestas
de la FIA de la semana pasada.
La FIA en su interés por reducir los costos y conseguir un
mundial más competitivo, se ha vuelto a encontrar, como ya
ocurrió el 4 diciembre cuando tan solo se cambiaron dos puntos
del reglamento, sistema de puntuación y entrenamientos, con
la oposición de los equipos poderosos.
Max Mosley, presidente de la FIA, anunciaba hace una semana siete
puntos, de aplicación inmediata para reducir costos, tan
solo diez escuderías participarán este año
tras la desaparición de Arrows el número más
bajo desde 1971 en el que también participaron una decena
de equipos.
Los puntos eran: eliminar la telemetría desde el boxes al
coche, eliminar la telemetría desde el coche a boxes, eliminar
las comunicaciones por radio entre el equipo y el piloto y viceversa,
suprimir el coche de reserva, quedar los coches en régimen
de parque cerrado desde el final de los entrenamientos a la carrera
y eliminar los sistemas antipatinaje, salida automática y
cajas de cambio automáticas.
Si los equipos pequeños y con más o menos dificultades
económicas, BAR, Jaguar, Jordan y Minardi estaban encantados
con estas medidas, sobre todo la supresión de las ayudas
electrónicas al pilotaje, las grandes, encabezadas por McLaren-Mercedes,
se mostraban totalmente opuestas a cualquier cambio.
Los técnicos de los equipos, reunidos el pasado viernes en
Londres mostraron su oposición a la aplicación de
algunas medidas con carácter inmediato, aunque algunos equipos
como BAR y Williams habían probado ya sus coches desprovistos
de ayudas electrónicas, y aplazaron la decisión definitiva.
El retroceso
En la reunión del martes, la Comisión Técnica
de la Fórmula Uno decidió suprimir la telemetría
entre los boxes y el coche, puesta en práctica por McLaren
hace diez años, que le sirvió el pasado año
para lograr su única victoria con David Coulthard en el Gran
Premio de Mónaco, al arreglar desde boxes un problema que
tuvo el motor durante la carrera con una bomba de aceite, y que
solo utilizan las grandes escuderías.
El mantenimiento de la telemetría desde el coche a boxes,
de la comunicación por radio entre el equipo y el piloto,
la posibilidad de utilizar el coche de reserva con restricciones
y el poder estar los coches en régimen de parque cerrado
en los talleres de los equipos, rebajaban notablemente las exigencias
de la FIA para esta temporada.
El punto más importante, la eliminación de las ayudas
al pilotaje, quedaba aplazado hasta mitad de la temporada, Gran
Premio de Gran Bretaña, tiempo necesario, según los
equipos para poder volver a disponer de un embrague manual, a pesar
de que BAR y Williams ya habían probado las salidas controladas
por el piloto.
Este aplazamiento para la puesta al día de los coches entraña
la sospecha de si no será una táctica de los grandes
equipos para disponer de los sistemas antipatinaje camuflados, como
ocurrió hasta el año 2000, cuando, a partir del Gran
Premio de España, la FIA decidió aceptar todas las
ayudas electrónicas, ante la imposibilidad de poder controlarlas.
Después de la normativa emanada el marte tras la reunión
de la Comisión Técnica de la Fórmula Uno, pocos
cambios cabe esperar en el desarrollo de las carreras con respecto
al año pasado, únicamente animadas en las primeras
vueltas, por el nuevo sistema de clasificación.
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