in
Turismo
 
Inicio del Sitio Viernes 22 de agosto
 

 

..NOTICIAS

..SERVICIOS
CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS

..REVISTAS

..OTROS SITIOS
MUJER
DIARIOS:
ORIENTE
OCCIDENTE
GUIA DE OCIO
ELSALVADOR.COM
EN EL MUNDO
 
 

“Me arrepentí cuando vi morir a dos personas”

En su segundo viaje hacia EE.UU., Arístides Chavarría fue testigo de la muerte de su cuñado y de dos indocumentados más .

Abbey Alvarenga
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

El superviviente fue recibido en Jiquilisco por su madre, Elena García. Foto EDH

 “Me hubiera pasado a mí mejor. ¿Cómo pudo pasar esto, madre?”, se lamentaba ayer Arístides Chavarría ante el cadáver de su cuñado José Osmín Márquez Alvarado.

Márquez, de 22 años, originario del departamento de Usulután, fue repatriado ayer desde el estado de Oaxaca, México, donde murió arrollado por un tren.

Arístides y José Osmín salieron el viernes anterior hacia Estados Unidos desde Jiquilisco, Usulután.
En el barrio La Merced del municipio de Jiquilisco, todo era desconcierto por la tragedia.

Apenas conteniendo el llanto, Chavarría relató la travesía. “La misma noche que decidí irme, mi cuñado me dijo que le llevara conmigo, estaba decidido a irse”, dijo el sobreviviente.

Para Arístides no era la primera vez que se aventuraba hacia los EE.UU.

En 1994 partió para allá, pero cinco años después decidió regresar. En esa ocasión fue guiado por un coyote, quien le abandonó a mitad de la travesía luego de recibir ocho mil colones como pago.

Al llegar a la ciudad de México, Chavarría y José Osmín fueron chantajeados.

“Un grupo de militares del grupo pro inmigrante BETA nos pidieron 600 pesos mexicanos a cambio de dejarnos continuar ”, aseguró.

Lea además

 

Sólo quería pagar deudas
“Mi hijo quería que saliéramos de la pobreza”, dijo Ángela Márquez, quien pidió a otros padres que impidan que sus hijos viajen ilegalmente

Luego de ser extorsionados, ambos migrantes lograron llegar hasta Tapachula. “Ya nos habíamos logrado lanzar a dos trenes, pero nos faltaban dos más que nos llevaran de Oaxaca hacia Veracruz y finalmente otro hacia San Luis Potosí”, continuó Chavarría.

Pero en un poblado de Las Charcas ocurrió lo inesperado. “Era la tercera vez que intentábamos alcanzar el tren. Iba muy rápido, luego yo me arrepentí porque vi a dos personas caerse y morir arrolladas por la máquina”, dijo Chavarría.

Una de ellas era una nicaragüense.

Márquez vio la tragedia, pero decidió subirse al tren en marcha y corrió la misma suerte.
“Al paso que llevábamos, hoy hubiéramos llegado a Houston”, dijo Arístides.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal