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Recibimiento de reina
Una medalla de plata en los XIV Juegos Panamericanos le valió
en casa una recepción de oro.
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| Eva María fue traslada en limosina
desde el aeropuerto hasta su casa. En un cartel en su lujoso
trasporte enviado por su tío Valerio Fontanals rezaba:
Aquí va la Eva. Foto:
Lissette Lemus |
Mientras Samba, un boxer de cuatro años deambulada
curioseando entre los invitados, la familia de Eva María
Dimas se esmeraba en cuidar cada detalle para el recibiento de la
medallista panamericana.
Muchas flores, una pancarta con su fotografía colgada frente
a la fachada, y dentro de la casa globos de diferentes colores así
como una impresionante colección de medallas daban la bienvenida
a una atleta que se ha vuelto leyenda.
Y no es para menos, Eva María se trajo una medalla plateada
de los Juegos Panamericanos. De acuerdo con sus palabras, traer
un metal a casa importaba más que hacer récord.
Que bonito mami, que bonito arreglaste, fueron las primeras
palabras de Eva María cuando al fin pudo ingresar a su casa,
pues no paraba de recibir felicitaciones de parientes y amigos.
Por supuesto que no paraba de decir estoy contenta, contenta,
mientras su sonrisa no desaparecía ningún instante.
Claro, en cada rincón de la casa encontraba sorpresas en
su honor.
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| La familia de la medallista afirma que tratan
de recibirla cada vez mejor. Foto: Lissette
Lemus |
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| La medallista llegó con mucha hambre
y aprovechó para comer un poco. |
Así, luego de mordisquear unos bocadillos en una habitación,
pudo partir un pastel adornado con un rechoncho pesista de chocolate,
esto por supuesto bajo las luces de los flashes de los fotógrafos
que iluminaban una y otra vez la escena.
Luego vino un brindis con champaña en el que aprovecharon
para felicitar un cumpleañero también famoso, su tío
Valerio Fontanals.
Ya que no se había sentado ni un instante, entre felicitaciones
y besos de sus allegados, optó por pasar a la sala, donde
siguió apreciando los arreglos florales, que le arrancaron
un pensamiento en voz alta en vida los arreglos, en vida.
En cuando al momento en el que ganó la medalla plateada Eva
María afirma que teníamos el tercer lugar en
las manos, pero queríamos asegurar el segundo, pues estábamos
pensando en noviembre, que es el campeonato mundial, su próxima
meta y por curioso que suene, también piensa en eso.
Es así como su madre, María Antonieta Fontanals Llort,
luego de hacer una pausa entre tanta labor, asegura que ella
ahorita está bien empilada con su deporte, y lo respeta,
porque otros atletas tal vez pueden ser mejores que ella, pero no
le ponen importancia, y yo siento que para triunfar en algo hay
que darlo todo.
Su madre define a Eva María como una persona tranquila, pero
aclara que cuando se enoja, se enoja, no le gusta que sus
hermanos la molesten, le gusta la tranquilidad, pero luego
reflexiona y agrega que ella es un persona muy perseverante,
cuando se fija una meta la cumple.
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