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Disminuye
acoso
Alumnos se libran de las maras
El
plan Mano Dura ha disuadido a las pandillas estudiantiles, aunque
persiste el temor de que resurjan, sobre todo, si los jueces liberan
a los mareros.
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| Un transeúnte pasa frente a uno de
los costados del Inframen, otrora blanco de los pandilleros.
Foto: EDH/Lissette Lemus |
Directores y alumnos de tres de los institutos de secundaria más
atacados por las maras ahora respiran tranquilos.
Lo atribuyen a que el plan antimaras Mano Dura ha disuadido a los
grupos que operan en los planteles.
Los alumnos del Instituto Nacional Francisco Menéndez (Inframen)
ahora puede caminar por los alrededores sin el temor de recibir
un balazo o de que les lancen una granada.
Igual sucede en el Instituto Nacional Técnico Industrial
(INTI) y el Instituto Nacional de Comercio (INCO).
La ronda que hacían los pandilleros (en los alrededores
de la institución) ha disminuido, aseveró la
directora del INCO, Flora Eva Cisneros.
En junio del año anterior, una estudiante del Inframen fue
muerta a tiros frente al plantel, en la colonia Atlacatl.
Otro colegial fue apuñalado en el centro de la capital, un
mes después.
Cisneros aseguró que incluso las filiales de las maras en
la institución han disminuido su accionar con la entrada
en vigencia del plan, que está por cumplir su primer mes.
La existencia de grupos de pandilleros en las instituciones educativas
ha mermado la demanda de matrícula. Un ejemplo es el INCO,
que sólo tiene 780 alumnos.
Les temen tanto que (los alumnos) ni siquiera rotulan los
cuadernos con sus nombres o la sección a la que pertenecen,
agregó.
En lo que va del año, cinco alumnos han sido agredidos por
las maras. Muchos de los casos no son denunciados, por que se presume
que pueden ser más.
Nos venían a molestar. Los de la MS se rifan a los
de la 18 que supuestamente estudian aquí, dijo Antonio,
de Primer Año de Bachillerato.
La directora fue tajante al manifestar que en el centro educativo
no se permite el ingreso de pandilleros o jóvenes tatuados.
Para ella, lo que más disuade son los patrullajes periódicos
de la policía y el Ejército.
Por su parte, el director del Inframen, Arnulfo Carrillo, aseguró
que el asedio de las maras ha disminuido en un 90 por ciento en
ese centro educativo. Antes se venían a colocar en
la unidad de salud de San Miguelito para pedir dinero a los estudiantes,
dijo Carrillo.
Molestan menos, pero aún hay ciertos remanentes que
insisten en acosarnos. Hace poco, uno de ellos me despojo de mi
cinturón, aseguró un estudiante.
El director se mostro conforme con el proyecto antimaras. Es
un alivio, en especial para los estudiantes que viven en el sector
oriente de la capital.
Sin embargo, un alumno de Tercer Año de Bachillerato comento
que siempre existe el temor, porque los pandilleros son liberados".
La semana anterior, un pandillero mató a un escolar en Soyapango.
Borran símbolos de la violencia
Jorge Santibáñez, director de Seguridad Ciudadana
del Ministerio de Gobernación, dijo que el plan Brocha en
Mano acompaña al programa antimaras.
- Consiste en borrar grafitos de siete zonas, con 87 comunidades.
- A medida que se libera un barrio o colonia, se borran
los símbolos de los grupos.
- El plan continuará hoy en Lourdes, Colón, La Libertad.
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Víctimas
inocentes
En los últimos 10 años, 16 jóvenes han
perdido la vida víctimas de la rivalidad entre pandillas
estudiantiles. Hace sólo seis días, Julio Alberto
Rivera, estudiante del Centro Escolar José Cañas,
fue asesinado cuando se encaminaba a recibir clases. El culpable
pertenecía a la Mara 18.
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28 de junio de
2002
Inframen.
Un estudiante de 19 años asesinó
a Claudia Maricela Barillas cuando ésta cruzaba la
calle para entrar a ese centro.
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5 de julio de 2003
En el centro.
Varios vándalos apuñalaron a
Gabriel Mártir Sorto, del Centro Cultural Italiano,
quien falleció en el acto.
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13 de agosto de
2003
Soyapango.
Imagen de Julio Alberto Rivera, muerto de un
tiro en la cabeza, sujeta por sus compañeros de escuela.
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