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El tenis femenino tiene nueva reina: Kim Clijters
Ganó el Abierto de Los Ángeles y se convirtió
en la número uno del mundo, desplazando a la estadounidense
Serena Williams.
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| Clijters celebró su victoria con
un número uno gigante que le acercó la WTA. Foto:
REUTERS |
Kim Clijsters se convirtió en la primera belga número
uno del mundo en tenis luego de vencer ayer a la estadounidense
Lindsay Davenport en la final del Abierto JP Morgan Chase disputado
en California.
"Me siento un poco confundida, pero es grandioso ser la número
uno", dijo la europea de 20 años, que con su triunfo
de 6-1, 3-6 y 6-1 sobre Davenport desplazó del trono de la
WTA a la estadounidense Serena Williams, quien está fuera
del circuito debido a una lesión en su rodilla izquierda.
"Era algo que yo veía muy distante, pero ahora lo estaba
esperando", reconoció Clijsters. "Me mantuvo motivada
y eso hizo que trabajara más duro en los momentos difíciles".
Contundente
Clijsters sacó rápida ventaja de 4-0 en el primer
set, haciendo prevalecer su servicio y atacando sobre el segundo
saque de la californiana con potentes devoluciones.
Luego cerró el primer set con un revés cruzado que
tomó por sorpresa a Davenport y con un potente segundo servicio.
Pero en el segundo set, la experimentada Davenport, tres veces ganadora
de este torneo, dejó de fallar con su primer saque y de allí
en más corrigió todo su juego.
La local quebró el servicio de la belga y se puso en ventaja
2-0, luego mantuvo la calma ante una reacción de Clijsters,
que llegó a igualar 3-3, y después cerró el
segundo parcial con un saque poderoso.
Debido al fuerte calor del verano norteamericano, los organizadores
permitieron que las jugadoras descansaran por diez minutos entre
el segundo y el tercer set.
La interrupción le vino como anillo al dedo a Clijsters,
ya que cuando regresaron a la cancha sacó a relucir su mejor
juego y se puso con ventaja de 3-0.
Davenport se mostró cansada y comenzó a cometer algunos
errores no forzados que facilitaron el trabajo de su rival, que
se puso 4-1 y luego cerró el pleito para festejar su nueva
condición de monarca en la WTA junto a un grupo de aficionados
que cantaban "número uno, número uno" desde
las tribunas.
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