| |

Cuatro oficiales involucrados en hechos delictivos
Suspenden a
62 policías en 60 días
A todos se les sigue un proceso disciplinario dentro de la PNC,
aunque los tribunales no hayan encontrado pruebas de su participación
en un delito imputado.
|
|
| Oswaldo Rivera Lico (de amarillo) y Carlos
O. Cubías, dos oficiales que se enfrentan a un proceso
disciplinario. Foto Lizette Moreno |
Dos oficiales comparecieron ayer ante el Tribunal Disciplinario
de la Policía Nacional Civil (PNC) por presunto encubrimiento
del contrabando de queso.
Pero estos son sólo dos casos, de 62, de faltas o delitos
que la corporación ha acumulado en los últimos dos
meses.
A todos se les sigue un proceso interno, independiente del judicial,
además de que se les ha suspendido de sus funciones, afirmó
el inspector general de la PNC, Romeo Melara Granillo.
Según este funcionario, es una cantidad muy fuera de lo común.
Esa cifra es preocupante, pero sería más preocupante
si la policía estuviera indiferente ante situaciones de esa
naturaleza, explicó.
Depuración
El inspector asegura que la reforma a la Ley Orgánica de
la PNC, hecha en 2001, da las herramientas para que la institución
se vaya depurando continuamente.
Por eso prefiere no hablar de una nueva depuración institucional,
como la ocurrida hace algunos años, cuando cientos de policías
fueron separados de la institución.
En días recientes se ha conocido de policías de diverso
rango involucrados en tráfico de ilegales, bandas dedicadas
al hurto y robo de vehículos, robos agravados y en asesinatos.
En todos los casos, cuando han sido presentados ante los periodistas,
se ha dicho que se cuenta con suficientes pruebas en contra de los
detenidos.
Sin embargo, son muchos los que han sido libres de cargos provisionalmente,
porque los jueces no han encontrado pruebas suficientes para encarcelarlos.
Lo anterior ocurrió en el caso de los 22 policías
involucrados en el tráfico de ilegales y cuatro más
vinculados a la banda de robacarros El Especialista.
Liberados
En estos dos hechos, específicamente, todos han sido suspendidos
de su trabajo mientras internamente se les sigue una investigación.
De acuerdo con Melara Granillo, eso es así porque las resoluciones
judiciales nada tienen que ver con los procesos disciplinarios que
a los involucrados se les sigue dentro de la institución.
Para el comisionado Douglas Omar García Funes, subdirector
de investigaciones de la PNC, en los casos en que ha habido sobreseimiento
para los policías, no es que la investigación haya
fallado.
Él asegura que la responsabilidad de la Policía en
el combate a la delincuencia llega hasta la remisión de los
implicados a los tribunales, a través de la Fiscalía.
Al igual que Melara Granillo, García Funes se siente satisfecho
con que los malos agentes sean expulsados de la institución.
García Funes asegura que no ocurre una cacería
de brujas dentro de la institución, como lo adujo un
policía vinculado a una banda de robacarros.
Si la Fiscalía gira una orden administrativa de detención
contra una persona, es porque se tiene suficientes pruebas en su
contra asegura el subdirector.
En el caso de los policías coyotes y los acusados de robacarros,
aseguró que, como Policía, sí creían
que había suficientes pruebas como para enviarlos a la cárcel.
Según el oficial, lo que algunas veces sucede es que los
jueces no le dan el valor adecuado a las pruebas que se le presentan,
pero ese es el criterio judicial y lo respetan, indicó.
|
Cuatro casos
|
| Entre
junio y julio de 2003, la inspectoría de la PNC ha conocido
cuatro casos de corrupción policial |
| 19
de junio/ Veintidós policías fueron capturados
por nexos con una red de coyotes. Fueron liberados. |
| 10
de julio/ Cuatro policías son capturados por vincularlos
a una red de robacarros. Fueron liberados de cargos. |
| 17
de julio/ Tres policías son acusados de robo agravado.
Un juez de San Vicente les envió a la cárcel. |
| 23
de julio/ Dos oficiales son señalados de favorecer
el contrabando. La PNC les instruye proceso disciplinario. |
Dudosa persecución
El subcomisionado Oswaldo Rivera Lico y el subinspector Carlos
Omar Cubías favorecían desde sus puestos el contrabando
de queso en la zona oriental, aseguró el Inspector General
de la Policía, Romeo Melara Granillo.
A los dos se les involucra en el contrabando de 20 mil libras de
queso procedente de Nicaragua.
Según Melara, ellos recibían prebendas a cambio de
que la policía no se cruzara en el camino de los contrabandistas.
El 17 de julio de 2002, el subinspector Cubías fue pillado
escoltando, a bordo de un carro patrulla, el cargamento en mención.
Pero algo falló. No coordinaron con la delegación
de La Unión y estos policías interfirieron en la operación,
explicó el funcionario.
El oficial alegó que perseguía al camión que
llevaba los quesos; pero la percepción de la Inspectoría
es que ellos daban protección a los contrabandistas y hasta
facilitaron que el motorista del camión escapara de las autoridades.
Esta conclusión se desprende, dicen, de las indagaciones
que han hecho al respecto. Las investigaciones comenzaron hace un
año pero los dos oficiales no fueron suspendidos de sus cargos
hasta la semana pasada.
Es más, a Rivera Lico se le permitió incorporarse
al curso de ascenso al grado de comisionado que actualmente se desarrolla
en la Academia de Seguridad Pública.
Se trató de obtener la versión de los dos oficiales
antes de que iniciara el proceso. Cubías no quiso hablar
con los periodistas y Rivera Lico y su abogado dijeron que darían
a conocer su punto de vista hasta que concluyera el proceso.
|
|