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El estado de excepción es la última alternativa
El Gobierno ya desplegó policías y militares en
San Salvador y municipios aledaños. La misión es capturar
a los cabecillas de las pandillas o maras.
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| Soldados a las calles. El Presidente Flores
hizo su anuncio de guerra contra las pandillas en la colonia
Dina, al sur de San Salvador, una zona controlada por la Mara
18. 500 soldados y 225 policías participarán en
el proyecto. Abajo, Flores (en el centro), acompañado
por el ministro de Defensa, Juan Martínez (izq.) y Ricardo
Menesses, de la PNC. Foto Giovanni Lemus |
El régimen de excepción es la medida extrema que el
Presidente Francisco Flores usará para combatir a las pandillas.
Flores fue enfático ayer al anunciar que si sus medidas contempladas
en la Operación Mano Dura no son aprobadas hará
uso de la facultad que le confiere la Constitución de la República
para decretar el estado de excepción en determinadas zonas
del país que estén bajo el dominio de los pandilleros.
Voy a hacer uso de todos los medios legítimos, incluyendo
medidas excepcionales, recalcó el mandatario.
A lo que el Presidente se refiere es que en esas zonas, donde se concentran
actividades delictivas de maras, se van a suspender todas las garantías
constitucionales con las que se dan derechos a los ciudadanos, con
la finalidad de realizar capturas, ejercer el Estado de Derecho hacia
los pobladores y mantener la tranquilidad en los barrios y colonias.
Eso significa que no será necesario seguir los procedimientos
judiciales para imponer el orden. Con la medida, los residentes en
un determinado sector pierden su derecho de libre circulación,
no se permiten reuniones, se autoriza al Estado a interferir las llamadas
telefónicas y a interceptar la correspondencia.
Además, no se puede cambiar de domicilio sin autorización
de las autoridades, se puede restringir el acceso y salida del sector
y, también, los habitantes no pueden expresar sus ideas en
público.
Los ciudadanos tendrán miedo al principio, pero vamos
a sanear las zonas, aseguró el Presidente.
Lo que la fuerza de choque, integrada por el Ejército y la
policía, busca es meter a la cárcel a unos mil pandilleros,
especialmente a los cabecillas, que en muchas ocasiones están
relacionados con comercio de drogas, ritos satánicos y actos
de barbarie.
A Flores no le preocupan las condiciones en que se encuentran los
reos actualmente, ni mucho menos aquellos que, con el sólo
hecho de pertenecer a una pandilla (pues eso también será
considerado un delito), van a abarrotar las cárceles del país.
A mí lo que me importa es la ciudadanía. No estoy
preocupado por el bienestar de los criminales, advirtió.
El operativo funciona en 13 lugares de la capital; tres en Ciudad
Delgado; seis en San Martín; ocho en la zona norte de San Salvador;
y nueve en la zona norte del departamento de La Libertad.
La segunda fase de Mano Dura es para el resto del país,
pero todavía está pendiente de implementar.
Las medidas legales
El Presidente propuso ayer una serie de reformas a leyes e incluso recurrir
a la suspensión de garantías civiles.
n Maras: Se prohibirá pertenecer a pandillas criminales como
las maras Salvatrucha y 18. Se proponen duras penas a quienes integren
las pandillas.
n Menor infractor: El Gobierno considera que hay criminales menores
de 18 años, que son menores infractores protegidos
por el Estado. El Presidente sugiere asegurarnos que
todo criminal reciba su merecido castigo. La pena mayor en
la Ley del Menor Infractor es el internamiento por un máximo
de siete años.
n Drogas: La sola posesión de drogas prohibidas deberá
ser motivo suficiente para el arresto. El artículo 37 de
la Ley Reguladora de las Actividades relativas a las drogas castiga
la tenencia de cantidades presumiblemente comerciales.
n Estado de excepción: El Presidente considera que se hará
uso de todos los medios legítimos, incluyendo aquellas
medidas excepcionales contempladas por la Constitución.
El artículo 29 de la Carta Magna permite suspender las garantías
en casos de guerra, invasión, rebelión, catástrofe,
epidemia u otra calamidad general.
Los agentes del cambio
La principal propuesta es un pliego de reformas legales que serán
presentadas hoy a la Asamblea Legislativa. Además, hay combate
directo a los pandilleros.
n Policía y ejército: El Presidente ordenó
ayer a la PNC y a la Fuerza Armada a rescatar los barrios
y colonias bajo control de las maras. El Gobierno desplegó
ayer a 225 policías y 500 militares para capturar a los cabecillas.
n Operativo: La operación combinada entre policías
y militares ha sido denominada Mano Dura. Busca la desarticulación
de las maras y la encarcelación de sus miembros.
n Reformas: El Gobierno considera que se ha tenido una actitud
pasiva, protectora de los delincuentes, reflejada en leyes
que no protegen a los ciudadanos y que favorecen a los delincuentes.
n Vínculos: Las nuevas misiones de la PNC y el Ejército
atacarán a las maras, debido a que éstas tienen nexos
con narcotraficantes y bandas organizadas. Los mareros asesinan
a un promedio de 100 personas por mes.
n Cooperación: El Presidente pide a los ciudadanos denunciar
a las pandillas criminales y a los diputados, aprobar las reformas
propuestas.
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