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Antecedentes
Maduro
declara guerra a las maras
No
dará tregua a las pandillas
Presidente
pide respaldo al Congreso
Los
riesgos de la guerra contra la delincuencia"
Barrerán a las maras
Se calcula que las pandillas tienen unos 17,000 miembros, aunque
podrían ser hasta 30,000, un ejército que sitia barrio
y colonias de la capital y el interior del país.
Se acabó la fiesta. La Policía Nacional Civil y el Ejército
barrerán a los pandilleros de los barrios y colonias de El
Salvador, al tiempo que se recurrirá al Estado de Excepción
y se emitirán leyes que castiguen penalmente a quienes pertenezcan
a las maras.
Así lo anunció anoche el Presidente Francisco Flores,
en cadena nacional de radio y televisión, al exponer la operación
mano dura para desarticular las pandillas y encarcelar
a sus miembros.
Este plan se inicia en el momento en que por lo menos 100 personas
mueren al mes a manos de mareros y los crímenes llegan a niveles
de barbarie que los sujetos violan, descuartizan y decapitan vivas
a sus víctimas.
El Sistema de Asesoría y Capacitación para el Desarrollo
Local (Saldec) destaca en un informe que las maras se sitúan
en el primer lugar de los tipos de violencia predominantes en San
Salvador, Apopa, Soyapango, Ilopango y Mejicanos, los municipios más
populares del departamento de San Salvador.
Este
es el momento, declaró Flores. He instruido a la
Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada a que conjuntamente
rescaten estos territorios y pongan bajo las rejas a los líderes
de estas pandillas, enfatizó.
La policía tiene identificadas las zonas y a los miembros de
las maras, entre las que sobresalen la Salvatrucha, 18 y Mao-Mao,
que se dividen en clicas o subgrupos y mantienen rivalidades
entre sí por dominio de innumerables comunidades.
Según Saldec, se calcula que hay 17,000 miembros de maras en
todo el país, principalmente en Área Metropolitana de
San Salvador, pero otras fuentes creen que pudieran ser más
de 30,000.
Existen más mareros armados que policías y efectivos
militares juntos, afirmó el mandatario.
Según fuentes oficiales, la policía tiene 18,000 efectivos,
y el Ejército unos 12,000 hombres.
Haremos uso de todos los medios legítimos, incluyendo
aquellas medidas excepcionales contempladas por la Constitución,
agregó refiriéndose al Estado de Excepción para
suspender garantías específicamente en los sitios más
afectados, a fin de capturar más fácilmente a los malhechores.
Además, el Gobierno presentará proyectos de ley a la
Asamblea para atacar el crimen, pero sobre todo para considerar delito
la pertenencia a las maras.
El sólo hecho de pertenecer a cualquiera de estas organizaciones
violentas será un delito castigado con duras penas si los diputados
aprueban esta ley, advirtió.
Los menores de edad que delinquen no se escaparán.
Hay criminales que tienen menos de 18 años y por su edad
se convierten en menores infractores protegidos por el Estado.
Debemos asegurarnos de que todo criminal reciba su merecido castigo,
advirtió.
Flores sentenció que debe terminar una serie de
leyes que favorecen a los delincuentes y que generan pasividad frente
a ellos.
Una encuesta de percepción de la ciudadanía sobre la
seguridad pública, auspiciada por el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID), estableció que para el 81% de los entrevistados
el centro del municipio de su residencia no es un lugar seguro.
En San Salvador y Soyapango el sentimiento de inseguridad alcanzó
al 81% de los encuestados.
La actividad de las pandillas de pedir dinero, las amenazas
y los robos a mano armada constituyen las faltas y delitos que más
frecuentemente deben enfrentar los ciudadanos de El Salvador,
dice el informe de Saldec.
Agrega que el fenómeno de las pandillas en El Salvador
genera en la ciudadanía un sentimiento de impotencia e inseguridad
que no permite un normal desarrollo de las actividades productivas,
culturales, de recreación y esparcimiento, confinando al ciudadano
en reducidos espacios por temor....
El Presidente Flores tiene la plena seguridad de que Centroamérica
debe estar unida para erradicar de raíz los problemas de violencia
social que generan las pandillas.
El primer país en adoptar un plan similar ha sido Honduras.
Considera que los presidentes del Istmo deben actuar en conjunto.
Es una iniciativa de Centroamérica para lograr capturas
centroamericanas, y permitir que las fronteras no sean sitios de protección
para los pandilleros y delincuentes, dijo.
Las maras se han posesionado de una enorme cantidad de barrios
y colonias... Es hora de liberarnos, sentenció.
Existen más mareros que policías y efectivos
militares juntos, y son una amenaza para todos
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