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Esto tiene que ser visto sólo como diversión
Cuando se percató de nuestra presencia, rápidamente
ocultó las tarjetas en su bolsón.
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| 1 dólar es el precio más bajo
de las cartas originales del juego, de origen japonés.
Foto EDH |
¿Cien? ¿Doscientas? No importa. Lo que resulta interesante
es la enorme cantidad que posee.
¿Cuál es tu nombre? Ese no te lo voy a decir,
dijo entre dientes.
Uno de sus compañeros de clases, y de juegos, lo delató:
Se llama César.
¿A qué grado vas? Nos miró incrédulo
y con ojos de picardía dijo que a sexto. Sus
compañeros rieron, en auténtica complicidad.
Al consultarle cómo había conseguido tantas tarjetas,
sin inmutarse explicó: Yo mismo me encargo de comprarlas
y venderlas.
Los precios son variados y dependen de la calidad de las cartas.
Las copias las vendo a 25 centavos; las originales, a un dólar
o más, todo depende, señaló el menor.
Entre bromas de sus compañeros y los flases de la cámara,
César afirmó que su rol de comerciante no ha afectado
su desempeño académico.
Esto no influye. Yo sigo sacando las mismas notas, reveló.
Al mismo tiempo, reiteró no haber recibido ningún
regaño o comentario negativo por parte de sus padres.
Ellos no me dicen nada, aseveró.
Dentro de la institución donde estudia, el Colegio Cristóbal
Colón, aseguró que sí les han prohibido que
jueguen con las cartas.
No podemos jugar adentro; afuera sí, razonó.
El pequeño vendedor aseguró que el juego tiene que
ser visto únicamente como una diversión.
Esto, a pesar de que, como él mismo lo aceptó, algunas
imágenes sí son diabólicas.
25 centavos
Cuestan las tarjetas bajeras, chafas o falsificadas
de Yu-gi-oh!
1 dólar
Es el precio más bajo de las cartas originales del juego,
de origen japonés.
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