| |

Vendedores de tarjetas defienden su trabajo
Piden mayor atención
al tiempo libre de alumnos
Algunos centros escolares han prohibido el juego de tarjetas dentro
de las aulas.
 |
| Muchos menores compran cartas
en una venta al pie de la pasarela de la colonia Zacamil. Foto
EDH |
El Ministro de Educación, Rolando Marín, reaccionó
con cautela ante el auge que han tomado los juegos de tarjetas intercambiables,
como Yu-gi-oh!, entre los estudiantes.
El funcionario instó ayer a los padres de familia y los educadores
a que instruyan a los menores en la forma correcta de emplear el
tiempo libre.
El problema es que estas tarjetas pueden crear un vicio. Los
niños y niñas pueden aficionarse y desviarse de sus
actividades escolares, aseguró.
Marín recordó que este tipo de materiales riñe
con los instrumentos pedagógicos empleados en el proceso
de enseñanza-aprendizaje.
A las aulas no se puede llevar ningún distractor, ningún
juguete, recalcó.
Todo normal
Un sondeo realizado en colegios y escuelas capitalinas reveló
que las tarjetas son comercializadas en las afueras de las instituciones
sin mayores problemas y con clientes asiduos.
Estudiantes de la Escuela República Oriental del Perú
y del Colegio Cristóbal Colón afirmaron que en ambas
instituciones les habían prohibido llevar las tarjetas.
Yo tenía 198 cartas, y mi mamá las quemó
porque decía que eran diabólicas, indicó
Walter Quinteros, de 10 años.
Vendedores consultados afirmaron que éste es un trabajo como
cualquier otro y les permite ganarse el sustento diario.
En las cercanías de la pasarela de la colonia Zacamil, Hugo,
un comerciante, afirmó que no hay nada de malo con
estos juegos.
Rodeado de varios menores, algunos con su uniforme escolar, el vendedor
explicó que los niños y hasta los universitarios
vienen a comprar las tarjetas después de clases.
Sin restricciones
La venta de tarjetas intercambiables carece de regulación
en el país.
- Personeros del Ministerio de Gobernación afirmaron que
no existe una instancia que vigile el contenido de las cartas que
se venden en las calles o en negocios privados.
- Comerciantes entrevistados aseguraron que lo único que
hacen es pagar el respectivo impuesto por la venta del producto.
|
|