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Seis días de cautiverio
Desde que llegaron a Needham, el 10 de julio, los integrantes
de la Selección no han salido del hotel a no ser para entrenar
o ir al estadio. Los jugadores se toman el encierro con humor. Otra
no les queda
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| Carlos Menjívar, William Torres Cabrera,
Gilberto Murgas, José Rafael García (masajista)
y Rudis Corrales, en plena sesión telefónica en
el Sheraton Hotel Needham.Foto Huber Rosales |
Juan Ramón Paredes no tuvo nada que ver con la elección
del Sheraton Hotel Needham como hogar de El Salvador durante esta
Copa de Oro. Fue una decisión de la CONCACAF. Pero si le
hubieran dado a elegir al entrenador salvadoreño, no hay
duda de que habría escogido este lugar. La paz es absoluta,
el único ruido que se escucha es el canto de los pájaros.
A su alrededor no hay más que verde y los edificios más
cercanos están a unos 150 metros.
Si bien el hotel tiene 247 habitaciones, la mayoría de ellas
están desocupadas. Todo muy lindo para la armonía
general y para mantener un clima distendido. Pero los muchachos,
que no han salido en seis días a no ser para ir a practicar
o ir al estadio, se están empezando a desesperar. Para matar
el tiempo y que pasen las horas recurren a todo.
COMUNICADOS
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Lea además
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El
momento de la verdad
Desde que llegaron a Needham, el 10
de julio, los integrantes de la Selección no han salido
del hotel a no ser para entrenar o ir al estadio. Los jugadores
se toman el encierro con humor. Otra no les queda
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Los cinco teléfonos públicos ubicados en el ala oeste
del hotel no tienen descanso. Por poco hay que hacer cola para obtener
un lugar. Las llamadas que predominan son a El Salvador, obvio,
y a diferentes ciudades de Estados Unidos, donde siempre hay un
pariente a quien saludar. Rudis Corrales, ya fue dicho, es el líder
en minutos hablados.
OFF-LINE
La lucha por buscar un lugar en la zona con Internet fue infructuosa.
Dentro del hotel, justo enfrente de la conserjería, hay una
computadora que ofrece ese servicio, pero el precio es prohibitivo:
5 dólares cada 15 minutos. Un robo a mano armada. Ni
loco pago eso, comentó Diego Mejía, quien prefirió
entretenerse interpretando algunos acordes con el piano ubicado
en el lobby, que es gratis.
LA VOZ
Abundan los amantes de la música. El número uno es
Víctor Velásquez y no tanto por lo que oye. Es que
el defensor de FAS es un excelente discípulo de Plácido
Domingo, aunque sólo lo emula cuando está en la ducha.
Sus canciones se escuchan desde el otro lado del pasillo. A William
Torres Alegría, quien comparte el cuarto con él, deberían
darle el premio al mejor compañero. Sus oídos soportan
todo.
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| Aunque muchos están acostumbrados
a hacer tiempo dentro de la cancha, aquí en Needham no
es fácil.Foto Huber Rosales |
LECTURA
A pesar de que a todas las habitaciones llega el diario USA Today
y a veces también el The Wall Street Journal, pocos son los
que leen los periódicos. Pero algunos tienen sus libros de
cabecera, donde La Biblia gana por amplia mayoría. Santos
Cabrera está leyendo Los 7 hábitos de la gente
altamente efectiva, un libro de autoayuda. El volante de Firpo
aprovecha toda ocasión para comentar su sincera amistad con
Mauricio Cienfuegos, quien les dejó un mensaje a todos los
muchachos en el teléfono de su cuarto.
PASATIEMPOS
Aunque muchos están acostumbrados a hacer tiempo dentro
de la cancha, aquí en Needham no es fácil. No
hay dónde ir, confiesa Murgas, quien por suerte encontró
una radio en español y desde entonces es su fiel compañera.
Diego Mejía y Óscar Navarro el más madrugadormantienen
eternos duelos en el juego de las damas. No tiene gracia,
siempre ganó yo, dijo Diego. Las telenovelas mexicanas
son otro plato fuerte en el menú. Aseguran una hora de diversión
e intriga.
El lateral zurdo Guillermo Morán prefiere escuchar música,
aunque todavía no dio con la estación de su agrado.
Me gustan los Cranberries, pero aquí pasan otras cosas,
se quejó. Muchos salen a caminar, otro rubro donde Corrales
y el profesor Paredes sacan ventaja, aunque hay que recorrer no
menos de un kilómetro para encontrar el primer negocio interesante.
Algunos como Cabrera, Morán y Navarro tuvieron
la suerte de encontrarse en una de las calles con El Diario de Hoy
y recibieron una pequeña visita guiada al lago Crystal, en
la vecina localidad de Newton. Un privilegio.
EL CLON
Cada selección tiene un edecán que se ocupa de acompañar
al equipo y de que no le falte nada. El de El Salvador es Neumar
López, un colombiano que vive en Boston desde hace más
de diez años y que se ofreció como voluntario. Ya
tiene apodo. Le dicen Chavón, por su parecido
con Alejandro de la Cruz Bentos. Es igualito al argentino,
explicó Murgas. En cambio, Rudis Corrales no dejaba de bromear:
Al final te nacionalizamos. Alejandro, bienvenido a la Selección....
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