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Jugaron a fútbol con las cabezas
Decapitador pasa a ser
un testigo clave
El verdugo confeso era novio de una de las hermanas Méndez,
asesinadas por relacionarse con personal de la Policía.
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| Ricardo Antonio Alvarenga Córdova,
El Toker, fue llevado enmascarado ayer a los tribunales de San
Marcos. Foto EDH |
El Juzgado 2o. de Paz de San Marcos otorgará beneficios
penales a un pandillero confeso de participar en la decapitación
de dos mujeres.
El hermetismo de los fiscales y el juez no permitió conocer
en qué consistirían estos beneficios, pero se advierte
que todo depende de la veracidad que tenga el testimonio de Ricardo
Antonio Alvarenga Córdova, conocido como El Toker o Truck.
Esta decisión se tomó ayer al final de una audiencia
especial por el caso.
Nadie sabe cómo, pero las autoridades lograron que El Toker
confesara el doble crimen, perpetrado el jueves anterior, pese a
que participó de forma directa.
El Toker narró que las cabezas de las hermanas Bessy y Claudia
Méndez García sirvieron de balones de fútbol
a un grupo de pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS).
Las autoridades mantenían en secreto que el testigo fue uno
de los que participó en la decapitación.
Más sorprende que el mismo era novio de Bessy.
Pero éste no actuó solo. Ángel Oswaldo Gómez
Palomo, alias El Diablito, participó en los hechos.
El Diablito es el supuesto líder de este grupo de la MS.
Los investigadores tienen una respuesta para entender la actuación
de El Toker y de El Diablito.
Los mareros consideraban que Bessy era quien había ido a
la policía para delatar la distribución de drogas
en San Marcos.
Otras fuentes señalan que entre las hermanas y los policías
existía una relación de amistad o noviazgo.
El pandillero declaró que llevaron a las hermanas a El Destroyer,
una casa abandonada donde suelen planificar sus actividades.
Fue entonces cuando El Diablito señaló a Bessy como
una soplona y les dijo que ambas iban a morir por ello.
Las amordazaron, las golpearon y las violaron, según el testimonio
dado por El Toker a los investigadores. Posteriormente él
y El Diablito las decapitaron.
Este mismo Toker relata que como las cabezas no se desprendían,
tuvo que forzar para separarlas, relató el detective.
Una vez divididas, comenzaron a jugar fútbol con ellas.
¡Gol de la MS!, gritaban cada vez que le daban
de puntapié a los cráneos.
Según las fuentes, El Toker y El Diablito son autores directos
del homicidio.
La policía detuvo a tres pandilleros más acusados
de participar en los hechos.
Los sospechosos
- Ricardo Antonio Alvarenga Córdova, alias El Toker
-Ángel Oswaldo Gómez Palomo, alias El Diablito
- José Israel López Henríquez, alias Lirum
Crazy
- Miguel Ángel Alfaro Marroquín, alias Lirum Fox
- Un menor figura también en la lista de pandilleros implicados.
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