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Capturan
a mujer que había raptado a niño
Por
la colaboración ciudadana, la policía logró
detener a una mujer acusada de haber robado a un menor en San Jacinto.
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El menor rescatado fue
entregado a sus padres, luego de permanecer por 24 horas raptado
por una mujer en Ilopango. Foto EDH
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Un menor de cuatro meses raptado, a punta de cuchillo de los brazos
de su madre, fue rescatado el miércoles pasado en la noche
por la Policía en el municipio de Ilopango, departamento
de San Salvador.
El menor Armando Antonio Pérez Ramos fue robado, el martes
anterior, de un comedor sobre la calle Lara del barrio San Jacinto,
de esta capital.
Todo ocurrió cuando Juanita Antonia Rosales, de 25 años,
llegó al establecimiento donde estaba Yanira Carolina Ramos
Hernández, de 25 años, con el bebé.
Rosales inició una conversación con Ramos. Le hizo
preguntas acerca de la comida que le proporcionaba al niño,
pero después, tal vez, al considerar que tenía todo
claro acerca de las atenciones al infante, sacó un cuchillo
y obligó a que se lo entregara.
Inmediatamente, Hernández inició la búsqueda
de su hijo sin poder obtener mayores resultados. Esto le provocó
una crisis nerviosa que la llevó a intentar quitarse la vida
con un cuchillo, por suerte, amigos y familiares evitaron que consumara
el hecho.
Entonces Yanira Ramos junto al padre de su hijo, Edwin Pérez,
se presentó al puesto de la Policía Nacional Civil
(PNC) de San Jacinto para hacer la denuncia del rapto.
La alerta
Gracias a esto, el Sistema de Emergencia 911 de la Delegación
de Ilopango fue alertado y lograron ubicar al niño raptado.
De esta manera procedieron al allanamiento de la vivienda en el
Pasaje 15 de la colonia Cimas de San Bartolo, Tercera Etapa, de
Ilopango, departamento de San Salvador.
De acuerdo al jefe del 911, Hugo Padilla, se presentaron a la vivienda
donde escucharon los llantos del menor. Por esto y ante la negativa
de Rosales de abrir la puerta, optaron por ingresar a la fuerza
en la vivienda. Los agentes encontraron al pequeño en un
cuarto, totalmente cubierto con ropa y sábanas. Era un intento
fallido de ocultarlo y que sus llantos no fueran escuchados por
los agentes.
Al final, la Policía detuvo a Juanita Antonia Rosales, acusada
de privación de libertad y amenazas agravadas.
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