| |

Otra menor resultó con heridas en el muslo
Bala causó
la muerte cerebral de una niña
Dos niñas fueron heridas por balas perdidas, el martes
por la noche, en dos lugares diferentes.
|
|
| María Magdalena, de dos años,
herida en el muslo por una bala perdida, con su madre. Foto
Arturo Silva |
Una bala perdida hizo blanco en la cabeza de una niña de
nueve años.
El incidente ocurrió a las 9:00 de la noche dentro de su
vivienda, en Soyapango.
Mientras la familia miraba la televisión, los padres vieron
cómo su pequeña caía al suelo.
Elsy Marlene R. fue trasladada inmediatamente al centro asistencial
de Soyapango, donde luego de una evaluación fue referida
al Hospital de Niños Benjamín Bloom.
Al llegar al nosocomio, los galenos de la emergencia detectaron
el orificio de entrada del proyectil en la parte posterior de la
cabeza,
exactamente abajo del oído izquierdo.
El proyectil no presentaba orificio de salida.
Debido a la gravedad de su estado, Elsy fue ingresada en el área
de máxima urgencia. Ahí le diagnosticaron muerte cerebral.
Pese a lo desalentador de su pronóstico, los padres de la
niña se mantienen al pie de su cama rezando y pidiendo a
Dios por su recuperación.
Otra niña herida
Casi a la misma hora, otra pequeña de dos años fue
herida en el muslo izquierdo por una bala. Esta segunda víctima
se encontraba en la colonia Popotlán de Apopa.
María Magdalena Chávez Nerio también estaba
en su casa cuando la bala perdida impactó en su pierna.
La infante fue llevada a una clínica de la colonia. De ahí
fue remitida al Hospital de Soyapango, donde fue ingresada.
Las radiografías no reportaban daños en el hueso,
pero el muslo izquierdo presentaba una herida de casi dos centímetros
de profundidad.
María Magdalena permanecerá entre dos o tres semanas
en el hospital.
Según el hospital Bloom, este año, tres pacientes
han fallecido por balas perdidas.
25 heridos
por bala perdida, a nivel nacional, desde diciembre de 2002 a junio
de 2003.
3 departamentos
la mayoría de los niños heridos son originarios de San
Salvador, Santa Ana y Cabañas. |
|