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Fotos, besos y un mal tiro
El presidente Flores viajó ayer a San José Villanueva,
La Libertad, para reinaugurar la unidad de salud. Por segunda vez
iba en bus con los periodistas.
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| Isabel de Rodríguez posa junto a
Flores, quien no se dio cuenta de la marca labial en su mejilla.Foto
Franklin Rivera |
Presidente, ¿se va a sentar otra vez conmigo para
hablar? le pregunté.
Hoy tenemos poco tiempo, pero espere a que vea unos números
con el viceministro (Herbert) Betancourt y regreso un ratito respondió.
Llegó y hablamos de las metas de su Gobierno en el último
año de su quinquenio.
En el pueblo aprovechó para saludar a la gente. Después
se dirigió al instituto nacional de la localidad e inició
su conferencia informativa.
Después entró a las aulas y saludó a algunos
estudiantes. Los periodistas lo dejamos de ver un rato, y de repente
salió junto con unos jóvenes, se dirigió a
una minicancha de fútbol y le disparó el balón
a un muchacho. No metió el gol.
Luego, Flores viajó a un evento de ARENA en Lourdes. Ahí
se convirtió en la sensación de las mujeres, a quienes
poco les faltó para desmayarse.
El Presidente adornará las casas de varias decenas de personas,
quienes le rodearon y se tomaron fotos con él. Sus guardaespaldas
estaban que se jalaban los pelos. Una de las mujeres lo besó
y le dejó estampado su lápiz labial.
Los flashes no se hicieron esperar, y alguien le dijo
lo que tenía en su mejilla izquierda. A su lado estaba Mario
Acosta Oertel, a quien le pidió una servilleta.
Acosta reaccionó tarde. Una mano misteriosa le pasó
el ansiado trozo de papel. La imagen fue inmortalizada por las cámaras
y disfrutada por algunos asistentes.
A Flores no le gusta que a su paso, cuando va en su carro (blindado),
se interrumpa el tráfico de vehículos. No obstante,
sí acepta, por su seguridad, que a veces se le den los privilegios
que le corresponden.
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