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¡Chelo, la rompiste!
Marcelo Chelo Delgado anotó dos goles para
darle a Boca una ventaja un poco tranquilizadora para el choque
de vuelta en Sao Paulo.
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| Los casi 54.000 fanáticos boquenses,
que estaban en pleno griterío, hiciero estremecer aún
más el mítico estadio La Bombonera. Foto:
AP |
Cuando una infernal música de aliento bajaba desde las tribunas,
Marcelo Delgado metió los goles que le dieron a Boca Juniors
el 2-0 anoche ante Santos de Brasil en el juego de ida de la final
de la Copa Libertadores 2003.
A los 82 minutos fue expulsado Reginaldo Araújo, lateral
del Santos, por juego brusco.
En su primer tanto, Delgado tomó una pelota perdida por izquierda,
amagó tirar el centro y se fue cerrando hasta que fuera del
área grande encontró su mejor perfil para sacar un
tiro fuerte, bajo y letal.
Los casi 54.000 fanáticos boquenses, que estaban en pleno
griterío, hiciero estremecer aún más el mítico
estadio La Bombonera.
Como el 1-0 no era suficiente y con el partido languideciendo, la
hinchada redobló su aliento y en medio de todo eso apareció
otra vez Delgado con un tiro libre afortunado ya que la pelota pasó
entre varios y sorprendió a Fabio Costa.
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| Cascini, izquierda, de Boca Juniors pelea
con Diego del Santos. Foto: AP |
Ambos equipos fueron al inicio como un compendio de buenas intenciones
pero sin llegar a generar mayor peligro en los arcos, en medio de
una noche fría y donde predominó una lluvia torrencial.
Daba la sensación de que Santos, lejos de ser un dechado
de virtudes, manejaba mejor la pelota pero sin que apareciesen por
entonces Diego y Robinho, una dupla a la que muchos comparan con
la de Coutinho-Pelé de los años 60.
Y como Boca lucía estático e impreciso, con su astro
Carlos Tévez mostrando poco, el partido se diluyó
en la intrascendencia con los arqueros Roberto Abondanzzieri y Fabio
Costa ateridos de frío.
Casi sobre el pitazo final del primer tiempo apareció Robinho:
se fue por el centro causando desparramos en la defensa y solo frente
a la salida de Abondanzzieri le ``picó'' la pelota apenas
por sobre el travesaño.
A partir de entonces Santos se fue con todo al ataque, pero sin
claridad, con lo cual perdió su invicto de 12 partidos que
llevaba en esta edición de la Libertadores.
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