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Jaime
Chelona Rodríguez
A los salvadoreños no les gusta entrenar
El
ex zaguero de la Selección dice que el fútbol local
lo deprime y que son pocos los que se esfuerzan. Sueña con
dirigir a los juveniles y ser Ministro de Deportes.
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| Jaime es una voz autorizada para hablar:
jugó en tres contientes y lo reconocen en todo el mundo.
Foto: EDH/Franklin Rivera |
Ni siquiera su habitual buen humor ni su espontaneidad pueden disimular
su descontento. Cada vez que Jaime Rodríguez habla del fútbol
salvadoreño, un gesto adusto se le dibuja en su cara. Se
siente decepcionado y lo confiesa. Ya no va a los estadios y el
descreimiento le empieza a ganar la batalla, aunque él aporta
lo suyo desde sus escuelas de fútbol y tiene varios planes
alternativos para que El Salvador recupere el terreno perdido.
El Diario de Hoy: ¿Por qué estás decepcionado?
Jaime Rodríguez: Por muchas cosas. Los estadios, salvo algunas
excepciones, son deprimentes. Yo estuve afuera del país 17
años y cuando volví estaban igual que antes. Se necesitan
camerinos dignos y más comodidades.
-¿Ese es todo el problema?
J.R. No, el gran tema creo que pasa por los jugadores, que no son
para nada profesionales. Ellos se tiene que dedicar a jugar, y por
lo que veo la mayoría pasa más tiempo cuestionando
al entrenador que otra cosa. Les falta mucho para ser profesionales.
No respetan los horarios de entrenamiento o directamente faltan...
Nos damos ese lujo.
¿La culpa no es de los técnicos?
J.R. No siempre. A los salvadoreños no les gusta entrenar,
eso está claro. No quieren hacer doble turno, no descansan
y no se alimentan bien. Cuando viene alguien como El Prim
Maradiaga, que le cambió la cara al fútbol de Honduras,
se encontró en Águila con una resistencia enorme cuando
quiso imponer sus reglas. Los jugadores lo boicotearon... Aquí
estuvieron Jorge Viera, José Omar Pastoriza, Milosvan, Maño
Ruiz, todos grandes entrenadores, y se tuvieron que ir porque no
se pudieron adaptar al jugador salvadoreño. Se fueron como
si no sirvieran... No puieron meter sus ideas por lo mismo.
¿Ves alguna solución?
J.R. Sí, pero nadie la busca. Desde que se fue Cienfuegos
no apareció otro, cuando tendrían que haber 15 ó
20 jugadores en el exterior. El estancamiento y la desmotivación
son muy grandes. Son pocos los que quieren aspirar a más.
A mí me llamó la atención que este muchacho
Campos, el del Águila, haya dicho que quiere jugar en el
Real Madrid. Al menos él sí tiene una ilusión.
Ojalá todos pensaran así. Tarde o temprano se va a
ir. Es goleador y tiene hambre...
¿Por qué el único destino de los salvadoreños
parece ser Estados Unidos?
J.R. Es un error. La MLS no es la salvación, el fútbol
mexicano es muy superior. Yo creo que el objetivo tendría
que ser México.
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| La sonrisa y sus ocurrencias
no las pierde nunca. Aquí La Chelona Rodríguez
intenta parar un bus en pleno centro de San Salvador.
Foto: EDH/Franklin Rivera |
¿Vos jugaste en México? ¿Por qué
se cerró esa puerta?
J.R. Porque se necesita carácter.
¿Y ninguno podría jugar allí?
J.R. Muy pocos. Creo que Rodrigo Lagos, por su dinámica.
Campos, el goleador de Águila, y Alejandro de la Cruz, que
para mí fue el mejor jugador del campeonato.
¿Ninguno más?
J.R. Murgas, aunque necesita ser más veloz. Pero hay que
prepararse un año, trabajar el doble de lo que se trabaja
acá para tener chances. Denis Alas y William Torres van a
ir a probarse, pero si quieren quedarse tienen que mejorar. Están
un poco acomodados, no pueden tener altas y bajas.
¿Por qué no vas a los estadios?
J.R. Porque veo el mismo fútbol lento de siempre, sin dinámica.
El nivel de los extranjeros es bajo, salvo pocas excepciones.
¿Cuál fue el último gol que gritaste?
J.R. Cuando Tigana Meléndez, de Alizana, le hizo un gol a
FAS en la final de 1995. Alianza ganó 2-1. Después
nunca más. Es que estoy desilusionado. Siento que estoy luchando
solo aquí contra todo el mundo. Yo quiero que El Salvador
se inserte en el fútbol mundial, pero Costa Rica y Honduras
ya nos superaron. Tengo la esperanza de que esta federación
cambien. Le tengo fe a Beto Torres. Está haciendo las cosas
bien, veo una lucecita al final del túnel.
¿Lo peor de tu experiencia como DT?
J.R. No pude transmitir la idea de profesionalismo.Tendría
que ser haber sido indisciplinado, permitirle que lleguen tarde
y que se acuesten a cualquier hora para haber tenido éxito
como entrenador. Pero mi estilo no lo voy a cambiar. Sé que
hay técnicos que así han triunfado. Tenés que
beber con el jugador, entrenar al ritmo que ellos quieren. Eso sí,
después no podés salir a ningún lado porque
te pasan por arriba físicamente.
¿Fracascaste?
J.R. No, pero el que no sabe de fútbol puede decir que sí.
¿Cómo te ves en el futuro?
J.R. Mi sueño es tener la juvenil, una Sub 20 o Sub 17.
¿Te sentís capacitado?
J.R. No es por ser fanfarrón, pero estoy actualizado. Estuve
el mes competo en el Mundial, vi la final entre Real Madrid y Olimpia
en Japón... Cada vez me reconfirmo más que no estoy
equivocado. Pero para triunfar tengo que tener una camada de futbolistas
que piensen y actuen como yo. Que si digo que hay que estar a las
cinco de la mañana, a esa hora estén ahí. Lo
que pasa es que en este país la disciplina no existe. Y los
futbolistas necesitan cultura. Sin cultura te rechazan en cualquier
lado, por más que tengas condiciones.
¿También ves falta de talento?
J.R. No, eso hay, por suerte. Pero el problema es tan grande que
se desperdicia. Los cipotes llegan a los 16 años a la selección
y ya se creen que son Ronaldo o Zidane.
¿Te meterías en política?
J.R. Sí, pero no como concejal, tendría que ser algo
así como Ministro de Deportes. Aquí no hay que dar
muchas vueltas, el fútbol es el deporte número uno
y tenemos que cambiarlo. Hay que agarrar 10 o 15 manzanas y hacer
30 canchas de fútbol, en San Salvador, Santa Ana, San Miguel...
Y reflotar el basquetbol, beisbol, voleibol.
J.R. ¿Qué jugador se parece más a vos?
Marvin Gonzalez, pero le falta. El zaguera central tiene que saber
ir arriba a hacer daño. Él tiene condiciones técnicas,
pero le falta la picardía y tiene poco gol.
¿Quién es el mejor jugador salvadoreño?
J.R. Juan Alender Campos, sin duda. Tiene una zurda muy sutil. Cuando
vi donde vivía quería llamarlo para darle ayuda. Me
acordé de mí cuando era chico. Además, me gustó
porque dijo que quería sacar a su familia de la pobreza.
Eso no es normal, el jugador se preocupa de tener un buen carro
y un buen stereo. Piensan que van a vivir en el carro por 70 años.
Y no compran su casa primero... Mirá lo del Pega
Merino Dubón. Estuvo cuatro años en Europa. Vino acá
y cayó en un bache. Ni siquera era suplente en San Salvador,
por suerte el domingo entró, hizo el gol y fue figura.
¿Por qué pasa eso?
J.R. Porque se transformó, se desubicó, se compró
un carro nuevo... Y al final perdió su ideal. Yo creo que
Pega se tiene que ir afuera otra vez, acá con
la envidia que hay nunca va a poder crecer.
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La Chelona en imágenes
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Por
estos días Jaime acaba de lanzar su primer vídeo
donde se pueden ver los goles que hizo en Alianza, FAS, la
Selección y también durante su gran trayectoria
en el exterior: Alemania, México, Finlandia y Japón.
Es más que todo un mensaje para la juventud.
Para aquí y para los que están en Estados Unidos,
que siempre están pendientes de lo que uno está
haciendo y ha hecho. Yo vengo de Soyapango, uno de los barrios
más pobres de San Salvador, y llegué a ser alguien
gracias a la disciplina, la dedicación y el trabajo.
La idea mostrar cosas que la gente no vio, como mi paso por
Japón, y otras que vio que quiere volver a recordar,
como el famoso gol a Costa Rica que ilustra la portada del
vídeo, explica Jaime.
Si bien Chelona recopila cosas desde que empezó
a jugar, para reconstruir su carrera en imágenes necesitó
de ayuda extra.
Me mandaron cosas de México, conseguí
algo de Japón. De Alemania sólo tengo fotos,
por entonces no existían los vídeos, bromea.
Y concluye: También fue clave la colaboración
de la empresa Emisor, con Manuel Menéndez, Tony Valencia
y todo el equipo de producción, quienes hicieron un
gran trabajo de edición. El vídeo se puede
conseguir llamando al 223-4537 o escribiendo a fundacionchelona@hotmail.com.
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