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Una final con muchos espías
Varias personalidades del fútbol salvadoreño se
dieron cita en el Estadio Cuscatlán.
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| Ricardo Guardado escucha atento
el análisis de Hernan Carrasco Vivanco durant el primer
tiempo de la final. Foto EDH |
¿Quién dijo que la final San Salvador-Firpo no llamaría
a las masas? Incluso fue capaz de convocar a los más refinados
conocedores y practicantes del deporte.
Entre los jugadores que asistieron estuvo el defensor Mario Elías
Guevara, quien asistió con una camisa del Real Madrid.
De Arcense se hicieron presentes los volantes colombianos Gerson
Mier y Livardo Carbajal.
Otro cafetero que se dio cita fue el goleador del Balboa,
Carlos Asprilla.
El brasileño Daniel Prediguer también observó
el juego de la final.
Los graderíos de platea también estuvieron inundados
de técnicos.
Casi escondido y en una esquina presenció el partido el extimonel
de Limeño Henry Vanegas.
Más abajo, una reunión de viejos sabios fue conformada
por Conrado Miranda, Hernan Carrasco Vivanco y Ricardo La
Coneja Guardado.
Juan Ramón Paredes, el técnico de la selección
tampoco quiso perderse del choque entre panteras y toros. La
victoria del San Salvador fue bien merecida, fueron mejores pieza
por pieza, la experiencia y las ganas de querer ser campeones fueron
los ingredientes claves, explicó Paredes.
La visita al Cusca de los directivos tampoco faltó a la fiesta.
Varios dirigentes de Balboa, Limeño y Águila fueron
vistos en los graderíos.
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