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Nunca me voy a retirar del fútbol
El entrenador del Firpo, Milos Miljanic, se confiesa como un hombre
sencillo, apasionado por los valores y el fútbol que le marcó
la vida.
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| Si no fuera entrenador, seguramente Milos
Miljanic sería en estos momentos un exitoso
banquero en Montenegro, su país.
Foto: Gustavo Rico |
Si no fuera entrenador, seguramente Milos Miljanic sería
en estos momentos un exitoso banquero en
Montenegro, su país.
En su época de universitario culminó la carrera de
Economía, pero también sumó una licenciatura
en el Instituto de Física y Deporte.
Hijo del mítico Miljan Miljanic, una de las luminarias del
fútbol mundial, Milos vivió una etapa importante cuando
su padre entrenaba al Real Madrid.
De adolescente viví en La Ciudad Deportiva (donde viven
los jugadores del Madrid), de 1974 a 1978.
Recuerdo con mucho cariño a Santiago Bernabéu: lo
llamaba abuelito, pasaba largos ratos conversando con
él, recuerda Milos mientras exhala con suavidad el
humo de su Marlboro rojo.
Pasaba mi tiempo en los entrenos hablando con los jugadores,
tocando el balón. Habían jugadores famosos como Amancio,
Pirri, Santillana. Yo era un muchacho normal. Mi padre, desde que
yo nací, dirigía al Estrella Roja.
Para mí el fútbol y las canchas fue algo normal, es
parte de mi vida. Nunca me voy a retirar del fútbol, siempre
voy a trabajar; incluso en el retiro lo voy a hacer apunta
Miljanic.
Escala de valores
El montenegrino se considera un tipo promedio, un ciudadano del
mundo. He viajado mucho en mi vida, he sido un trotamundos,
comenta. Dice disfrutar de los frijoles, del folklore de los países
que visita y de las películas de Hollywood. La última
que fui a ver fue Hannibal. Voy al cine para no pensar en el fútbol
y pasar un buen rato con mi familia, añade.
¿Cuál es su mayor virtud? le pregunto.
Ser una persona normal contesta. Sobre su mayor defecto,
prefiere no opinar.
Considerado como un sujeto con un temple inquebrantable, la pregunta
es obligatoria:
¿Cuándo lloró por última vez?.
Fue de niño... hay ocasiones que tengo ganas de llorar
pero como adulto debo de controlar mis emociones.
Algunas de ellas cuando ocurren injusticias. Hay ocasiones que las
cosas no salen a pesar de la entrega y ahí es cuando tengo
ganas de llorar, pero no vale la pena afirma.
Milos dice ser una persona feliz ya que posee una familia excelente.
Tenemos salud y el dinero nunca me ha faltado. Todavía
no he tenido el día más triste de mi vida. Casi todo
lo que he aprendido en la vida lo aprendí de mis padres,
ellos me enseñaron una filosofía exitosa, señala
mientras enciende otro cigarrillo.
El Salvador
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| En su época de universitario culminó
la carrera de Economía, pero también sumó
una licenciatura en el Instituto de Física y Deporte.
Foto: Gustavo Ricos |
Miljanic comenta que en 1997 se encontraba trabajando con un equipo
en su país cuando recibió una llamada de su paisano
Milovan DJoric para venir a nuestro país. Me
llamó para que viniera a dirigir al Águila, ya que
él pasó a ser el técnico de la Selección.
Acepté, no por el dinero, sino para ir a otra parte del mundo
y conocer otra gente y otro fútbol. Así fue como vine
la primera vez, manifiesta.
Acá falta mucho fútbol, pero las cosas van cambiando
poco a poco, aunque creo que deberían de cambiar más
rápido.
Los directivos son más hinchas; hay que hablar con ellos,
se debe de ver el fútbol sin la camisola puesta.
Después de este compromiso futbolístico (la final)
Milos piensa ir unos días a disfrutar con su familia en su
casa, en aquel Montenegro que colinda con el Mar Adriático.
La vida Milos siempre ha estado ligada al fútbol. Cuando
nació, su padre, Miljan Miljanic, entrenaba al Estrella Roja
y más tarde al Real Madrid.
Milos Miljanic
Edad: 43 años
Data: Montenegro ªEx Yugoslavia), 1960
Estatura: 1.82 metros
Peso: 198 libras
Jugador: volante del Belgrado FC, Estrella Roja de Belgrado.
Se retiró a los 28 años por una lesión de rodilla
Entrenador: selecciones Sub 21 de Yugoslavia (durante dos
años), Águila, Luis Ángel Firpo
Palmarés: subcampeón con Firpo en el Torneo
Apertura 2001
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