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La pesadilla de un viernes 13
Los Nets tuvieron una noche terrorífica ayer: cayeron por
diez puntos en casa ante los Spurs y mañana tendrán
que jugarse la vida en San Antonio, que está a una victoria
de ganar las finales.
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| Richard Jefferson, de los Nets
(Izq.), intenta atacar el aro ante la defensa de Tim Duncan,
estrella de los Spurs. Foto AP |
El alero Tim Duncan volvió a ser el líder indiscutible
y Jugador Más Valioso (MVP) y junto con el veterano Steve
Kerr, que anotó un triple decisivo con tres minutos para
finalizar el tiempo reglamentario, le dieron a los Spurs de San
Antonio la victoria ayer por 93-83 frente a los Nets de New Jersey,
en el quinto partido de las Finales de la NBA.
El triunfo permitió a los Spurs ponerse con ventaja de 3-2
en la serie al mejor de siete partidos y el sexto se jugará
mañana en el SBC Center de San Antonio.
Duncan fue el jugador imparable en el ataque de los Spurs al conseguir
29 puntos (10 de 18 en los tiros de campo y 9 de 10 desde la línea
de personal), 17 rebotes, cuatro asistencias y cuatro tapones.
Tiramos mucho mejor que en el cuarto partido, supimos mantener
la presión y la ventaja en el marcador y luego estuvo Steve
Kerr, que volvió a ser decisivo con su triple al final del
partido, declaró Duncan. Nos queda un triunfo
más para conseguir el título y por lo tanto todavía
no lo tenemos.
Kerr, el veterano base que había criticado el pobre rendimiento
del equipo en el ataque, recibió de nuevo la oportunidad
del entrenador Gregg Popovich en los momentos cuando los Nets se
habían colocado a sólo cuatro puntos por debajo en
el marcador y logró un triple decisivo.
La canasta de Kerr con tres minutos para finalizar el partido permitió
a los Spurs colocarse con un parcial de 83-76, que iba a ser decisivo,
lo mismo que el robo y canasta que logró el escolta argentino
Emanuel Ginóbili para el 85-76 y la siguiente recuperación
de balón de David Robinson, todo en menos de un minuto. Los
Nets están en problemas.
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