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Expulsan
a estudiante por el caso García
Educación
señaló que enviará un equipo al centro educativo
para ayudar a dirimir la situación creada.
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Las jóvenes afectadas
en el caso de pornografía sufren ahora rechazo y burlas
dentro de sus centros de estudio.
Foto EDH
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Dos veces víctima. Eso es lo que le ha ocurrido a una de
las ocho escolares involucradas en el caso del abogado Nelson García,
después de conocerse que las autoridades del centro educativo
donde estudiaba decidieron expulsarla.
El caso fue denunciado ayer por representantes del Centro de Estudios
para la Mujer (CEMUJER), aunque omitieron la identidad de la estudiante
y el nombre del centro educativo que decidió su expulsión.
La citada instancia, que actualmente brinda apoyo psicológico
a ocho de las jóvenes relacionadas con el último escándalo
de pornografía, señaló que esto es una muestra
evidente de la estigmatización que hoy están
sufriendo.
Han tenido problemas en sus comunidades: gente que en la calle
les plantea una serie de proposiciones y comentarios deshonestos,
eso les está generando una condición sicoemocional
muy fuerte, afirmó Ima Rocío de Guirola, miembro
de CEMUJER.
Guirola subraya que en los centros educativos se les ha llegado
a considerar una mala influencia para el resto de estudiantes, al
punto que los padres de familia han solicitado la expulsión
de estas menores.
Aunque en un inicio el Ministro de Educación, Rolando Marín,
adujo desconocer el caso, en horas de la tarde confirmó la
expulsión de la joven.
No obstante, también especificó que las autoridades
del centro educativo ya la habían dejado sin efecto.
El funcionario dijo que un equipo del Programa de Educación
para la Vida y psicólogos de ese ministerio será enviado
a la institución con el fin de brindar apoyo psicológico
a toda la comunidad educativa.
Según indicó, de igual forma procedieron con otro
centro ubicado en el puerto de La Libertad, donde asisten dos señoritas
que aparecen en los vídeos de García y un joven también
citado en el proceso.
De acuerdo a sus palabras, la semana anterior, la mayoría
de los miembros del centro educativo porteño también
se inclinaba por expulsar a los jóvenes, pero el equipo ministerial
logró que reflexionaran y desistieron.
Con los estudiantes, docentes y padres los psicólogos
tienen una metodología para que profundicen sobre lo que
pasó y establezcan mecanismos de ayuda, dijo.
Al final, los padres de ese centro concluyeron que tenían
parte de la culpa por no apoyarlos y los docentes por no estar pendientes
de las conductas de riesgo.
Marín insiste una y otra vez que lo peor que se puede hacer
en estos casos es expulsar a los alumnos, porque se les viola sus
derechos y no resuelve el problema, sino que lo agudiza.
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