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Amenazas:
derrumbes e inundaciones
Para
quienes habitan a la orilla de ríos y quebradas, el invierno
no es motivo de alegría. Es sinónimo de desvelo, plegarias
y luto
Unas 10 mil familias habitan en comunidades suburbanas de la capital
amenazadas por inundaciones o derrumbes.
Los grupos familiares conforman 237 comunidades clasificadas entre
alto, mediano y bajo riesgo.
De éstas, 119 comunidades están en alto riesgo, y
69, en un riesgo muy alto.
Sectores como la comunidad Nueva Israel, asentada a la orillas de
una quebrada sobre el bulevar Venezuela, están identificadas
por el Comité de Emergencia Nacional (COEN) como de alto
riesgo.
Un censo realizado en la comunidad arrojó que allí
habitan dos mil 500 familias, cada una con un promedio de cuatro
miembros.
Otra comunidad en alto riesgo por deslizamientos de tierra es La
Pedrera Sur, sobre la 49a. Avenida Sur, frente a la colonia Luz.
Allí residen 39 familias que por sus escasos recursos económicos
no pueden trasladarse a un sector más seguro.
Similar situación sucede en la comunidad Felipe Soto, en
la calle Las Oscuranas, en el barrio La Vega. El principal temor
de las 17 familias son las inundaciones por el desbordamiento del
río Acelhuate y los deslizamientos de tierra.
Esfuerzos
A pesar de los esfuerzos de las autoridades por disminuir el número
de víctimas en cada invierno, el panorama es difícil,
ya que la única manera de evitar desastres es proporcionándoles
una mejor vivienda.
La Alcaldía capitalina tienen un plan para casos de emergencias
denominado Sistema de Alerta Temprana (SAT).
Existe una movilización comunal, social e institucional para
salvar vidas y bienes, una vez ocurre el desastre.
Atienden los grupos de damnificados y los preparan para los primeros
pasos hacia la recuperación. Las casas comunales sirven de
albergues temporales, mientras dura la crisis.
Además, estos grupos sientan las bases de la reconstrucción.
Por su parte, el Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano
implementa un programa de traslados de familias hacia zonas seguras.
A dos años de iniciado el plan gubernamental, han reubicado
a un mil 100 familias de diferentes comunidades que vivían
en zonas de alto riesgo.
El programa incluye la entrega de una vivienda definitiva y la legalización
de la tenencia de la propiedad.
La mayoría de los beneficiados han sido trasladados hacia
la zona de Tonacatepeque, que es más segura.
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