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El mosquito gigante
El holandés Martin Verkerk, con todo y su potente saque,
nada pudo hacer ante el español Juan Carlos ferrero quien
se adjudicó ayer el torneo Roland Garros.
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| El tradicional beso a la copa
de Ferrero da por cerrado el Torneo Abierto Francés.
Foto AP |
El español Juan Carlos Ferrero logró ayer la victoria
más abultada en la final masculina del Abierto Francés
en un cuarto de siglo al aniquilar 6-1, 6-3, 6-2 al holandés
Martin Verkerk.
Es el primer título de Grand Slam para Ferrero, que el año
pasado perdió en la final ante su compatriota Albert Costa.
Ferrero, apodado el Mosquito' por la velocidad de sus
desplazamientos para cubrir todos los rincones de la cancha, domó
el temido saque de Verkerk, con un juego paciente desde el fondo
y uno que otro toque de magia en sus disparos.
El holandés jamás había ganado un partido de
Grand Slam hasta la actual edición de Roland Garros. Verkerk
no mostró la misma confianza que lo llevó inesperadamente
a la final del segundo torneo grande del año.
Parándose casi cuatro metros detrás de la raya de
fondo, Ferrero retornó varios de los saques de Verkerk, sobre
los 200 kilómetros por hora, sin recibir respuesta.
Al promediar al tercer set, era notorio que Ferrero se sentía
a sus anchas, al extremo que sumó un punto muy fácil,
con una jugada de saque y volea.
Ferrero se había quedado corto en las tres ediciones anteriores
del máximo torneo en superficies de arcilla en el tenis mundial.
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| Ferrero hace su saque durante
el partido final del Abierto francés. Foto
AP |
Además de caer en la final del año pasado, sucumbió
en las semifinales del 2000 y 2001.
Creo que era el sueño de mi vida, declaró
Ferrero hablando en español a los aficionados en Roland Garros
tras la victoria. Ahora que es realidad todavía no
lo he asimilado.
Hoy ha sido el día más especial de mi vida.
Este ha sido siempre el torneo que he querido ganar y ahora lo tengo
en mi bolsillo', añadió Ferrero. Desde
los 12 años que vine aquí la primera vez siempre he
querido acabar con victoria en el último partido.
Verkerk se expresó satisfecho por el resultado alcanzado.
Nunca esperé estar aquí hoy. Lo único
que puedo decir es que Juan Carlos mereció ganar.
La victoria de Ferrero fue la más abultada en una final desde
que el sueco Bjorn Borg despachó al Guillermo Vilas por 6-1,
6-1, 6-3 en 1978.
La edición 2003 de Roland Garros regaló dos nuevos
campeones en ambas ramas. El sábado, la belga Justine Henin
ganó su primer Grand Slam al vencer a su compatriota Kim
Clijsters por 6-0, 6-4 en la final femenina.
Cuando terminó el encuentro, Ferrero se arrodilló
en la arcilla. Estaba feliz.
Ferrero ahora quiere ser primero
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| La alegría
del español es evidente. Al otro lado, Verkerk debe estar
lamentando su derrota. |
Martin Verkerk tiene un saque
poderoso que viaja a más de 200 kms. por hora. |
A sus 23 años, Juan Carlos Ferrero siente que tiene que
cumplir con todas sus metas lo antes posible. Ayer ganó Roland
Garros, su sueño de media vida, y menos de una hora después
del triunfo proclamaba: Ahora quiero ser el número
uno.
Nacido el 12 de febrero de 1980 en Onteniente, en la región
de Valencia, Ferrero trabajó siempre duro para lograr sus
objetivos.
La vida no siempre lo acompañó, porque con 17 años
perdió a Rosario, su madre, tras una larga batalla contra
el cáncer. Eso nunca se sabe, pero supongo que hoy
estaría en primera fila allí arriba, viendo mi partido,
dijo emocionado.
Tras arrastrar el mote durante sus primeros años de profesional,
el rubio Ferrero ya no quiere que le digan mosquito.
Porque no lo parece, y porque tampoco suena serio que un futuro
número uno del mundo lleve un apodo de resonancias tan insignificantes.
Es la gran prioridad, y ahora estoy más cerca que nunca.
Yo tenía la presión de defender los puntos de la final
en este torneo, y Hewitt tendrá ahora la de defender su título
en Wimbledon, analizó Ferrero, el sexto español
entre los hombres que gana Roland Garros.
Antes lo hicieron Andrés Gimeno, Manolo Santana, Sergi Bruguera,
Carlos Moyá y Albert Costa.
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