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Humberto
Lara Gavidia: béisbol de oro
Hablar
con Humberto Lara Gavidia es abrir un espacio grande en la historia
del béisbol nacional y hacer un repaso a fondo. El Beto sigue
viviendo aquella época de los sesentas.
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| Beto Lara Gavidia con el bate
al hombro, que es como lo recuerdan todos los amantes del béisbol.
Foto EDH |
Mi papá fue intervenido quirúrgicamente en
Estados Unidos, y mientras se recuperaba lo llevaron a ver un partido
de las Grandes Ligas. Vino maravillado de lo que había visto,
y habló tanto de ello que influyó en mí para
que dicho deporte me gustara por encima de todos, refiere
Humberto Lara Gavidia.
Lo cierto es que don Luis, el padre de Beto, de alguna manera le
otorgó al béisbol nacional a uno de los mejores jugadores
que registra la historia, porque Beto Lara Gavidia llegó
a convertirse en el mejor tercera base de su generación.
Beto Lara Gavidia debutó en Primera División en 1957
jugando para el Lincoln, de Santa Tecla. Era la época del
béisbol grande, de los buenos cultores, de los campeonatos
cerrados que despertaban mucho interés en los amantes de
la pelota chica y el parque se llenaba.
En ese ambiente de reto permanente Beto Lara creció rápido
como beisbolista, y en 1959 pasó a integrar el equipo Don
Pablo, con quien se coronó campeón. Luego, en 1960,
integró el plantel del Hispanoamérica además
de que llegó el llamado para incorporarse a la selección
nacional, con la que asistió a la XIV Serie Mundial de Béisbol
Aficionado celebrada en Costa Rica en 1961.
La mayor gloria beisbolística la consiguió Lara Gavidia
jugando para el equipo Universidad, un gran campeón de muchos
años que estaba reforzado por jugadores de la talla de los
panameños Matías Ruiz, René Salerno y Gilberto
Martínez, y que era manejado por Enrique Borgo Bustamante.
En este equipo y en la selección nacional alternó
la tercera base con la segunda y el short stop, y siempre con la
misma eficiencia.
El profesional de hoy
Humberto Lara Gavidia se retiró del béisbol en 1968,
justamente cuando jugaba para La Favorita y era muy fustigado por
la exigencia de sus estudios de leyes. Se graduó de abogado
en 1971, y desde entonces ejerce como apoderado de varias empresas,
entre ellas Aceros de C. A., Banco Cuscatlán y Credisa (en
proceso de liquidación).
Sigue ligado al deporte a través de sus funciones como Secretario
General del COES, en donde realiza una gran labor que desea seguir
aportando en la nueva junta directiva que se elegirá próximamente.
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