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Entre
la humildad y los sueños
Pareciera
que ser campeón del mundo no lo cambió nada. Para
el famoso la humildad está por encima de todo.
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| Carlos posa para El Diario de Hoy luego
de conquistar el desierto: salió airoso de su primera
pelea como campeón mundial, tras noquear al colombiano
Moisés Pedroza en el segundo asalto. Foto:
EDH |
Confieso que al principio tenía bronca contra los que habían
dispuesto montar una pelea de boxeo en la pequeña Eagle Pass,
la última ciudad del sur de Texas, con el ring montado en
el parqueo de un casino en plano desierto, con el cielo pelado de
techo y un calor de 37 grados.
Pensaba que escoger tal lugar con un campeón mundial en la
pelea estelar era una degradación a la figura de Hernández.
¿Qué hace en estas latitudes?, me decía, hasta
que el mismo Famoso me aclaró todo a pura humildad.
Esto es muy común en el boxeo y en los Estados Unidos.
Y gracias a Dios que se pudo hacer en el límite establecido
por la FIB, que era hasta el uno de junio, porque si no me quedaba
sin nada. No se trata de manoseo o degradación para mí,
se trata de que dentro de las opciones que tenía para pelear,
en ciudades de Oklahoma, Utah y Texas, escogí Eagle Pass
porque consideré que era la que más se identificaba
con mi modo de ser.
Lo que se viene
Eran las 12.30 de la madrugada del sábado cuando Carlos y
su esposa Verónica aceptaron bajar al lobby del hotel en
que se hospedan para hablar conmigo. Fue otra muestra de humildad
que rodea a este campeón.
A Steve Forbes lo voy a destrozar.
Es un boxeador muy técnico, y a mí me es más
fácil pelear con un boxeador así que con un
fajador, porque queda más expuesto
Carlos Hernández Campeón
mundial
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Mi prioridad es defender
mi título en el Palacio de los Deportes, porque lleva
mi nombre y quiero volver a contar con el respaldo de mis
paisanos, que yo sé que me quieren
Carlos Hernández Campeón
mundial
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A esa hora, el colombiano Moisés Pedroza ya era historia.
Había que hablar sobre su próxima defensa del título
frente a Steve Forbes, en la última semana del próximo
agosto. ¿Cómo es Forbes, es accesible?, pregunté.
Sorpresivamente, Carlos tuvo una respuesta fulminante: Lo
voy a destrozar, dijo. Y luego explicó por qué.
Steve Forbes es una boxeador muy técnico, y a mí
me es más fácil pelear con un boxeador así
que con un fajador, porque aquél pelea con la cabeza levantada
y más expuesto a mi tipo de boxeo.
Con tanta confianza hay campeón para rato, sólo que
hay que cuidarse que la Top Rank, su promotora, no lo mande a pelear
a un lugar tan lejano como Eagle Pass.
A ese respecto, Carlos comentó que tiene dos opciones: San
Salvador y Los Ángeles. Pero mi prioridad es pelear
en el Palacio de los Deportes, en San Salvador, porque lleva mi
nombre y quiero volver a contar con el respaldo de mis paisanos
que yo sé que me quieren, dijo.
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| Con puño invencible: Famoso
comenzará a preparar su pelea con Steve Forbes, de EE.UU.
Foto: EDH |
Verónica, su esposa, que vive pendiente de él, agregó
que la opción de defender el título en Los Ángeles
surgió por un pedido de la gente que se quedó frustrada
cuando la pelea con Pedroza no se pudo hacer en Anaheim y tuvo que
trasladarse a Eagle Pass.
L.A. y Cienfuegos
La gente de Los Ángeles lo quiere mucho porque él
se identifica con ellos, dice Verónica. Una televisora
de allá está juntando plata para patrocinar la pelea
y que sea todo un éxito.
Cuando le preguntamos a Carlos cómo es que surgió
la amistad con Mauricio Cienfuegos, y esa identidad que los hace
afines, el Famoso volvió a mostrar la humildad
en que se mueve.
Mauricio siempre ha sido el deportista salvadoreño
más popular en EE.UU., y a pesar de ello nunca perdió
el sentido de su origen humilde. Por ejemplo, cuando lo asediaban
los periodistas para tomarle fotos, él me llamaba para que
posara con él, y le advertía a los periodistas quién
era yo.
Hubo más de alguna vez que sus sponsor patrocinaron mis peleas.
Mauricio es un gran tipo.
Carlos Hernández salió el mismo sábado para
Los Ángeles a iniciar su preparación para la defensa
de su título frente a Steve Forbes. Serán diez semanas
de intenso trabajo.
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